21 de abril de 2014

Deuda Perpetua: La Tercera Ola de endeudamiento público


LA OLA DE ENDEUDAMIENTO PÚBLICO K.

Por Héctor GIULIANO (15.4.2014).


Un viejo refrán dice que el éxito más grande del Demonio es habernos hecho creer que no existe.

Con el problema de la Deuda Pública perpetua pasa algo parecido.

Esta advertencia es importante en momentos que, como producto de la nueva Crisis de Deuda de este verano 2014, la administración Kirchner marcha a pasos acelerados hacia una nueva ola de endeudamiento de la Argentina.


LA NEGACIÓN DE LA DEUDA.

¿Deuda? ¿qué deuda?
La Deuda es el condicionante total y absoluto de las Finanzas Públicas y de la Política Económica Nacional.

Lo hemos dicho mil veces: el que no entiende esto no sabe nada de Finanzas, de Economía y de Política.

El ocultamiento de esta realidad es la clave del comportamiento real – no del discursivo – de los gobiernos de turno; y el de los Kirchner no sólo no ha sido una excepción a esta regla sino que ha sumado el agravante de su hipocresía: decir una cosa y hacer lo contrario.

La negación del problema determinante de la Deuda viene a caballo de tres falacias de base:


LA MENTIRA DEL DESENDEUDAMIENTO PÚBLICO.

No es cierto que la Argentina se esté des-endeudando: la deuda oficial – que a mediados del 2005 era de unos 147.000 MD (Millones de Dólares) – hoy es de 213.000 MD (según los últimos datos disponibles, al 30.9.13), que se eleva a los 300.000 MD sumando los intereses a pagar (72.000 MD) y el pago faltante de los cupones PBI (unos 15.000 MD).

La Deuda está aumentando a un ritmo superior a los 10.000 MD por año: en 2011 aumentó 14.600 MD, en 2012 el incremento fue de 18.800, en 2013 – todavía sin cifras oficiales – estaba previsto que aumentase otros 12.100 MD y para el 2014 el Presupuesto prevé un aumento de otros 12.700 MD.

La administración Kirchner ha privilegiado el pago a los Acreedores Privados – externos e internos – y a los Organismos Financieros Internacionales (FMI, Banco Mundial, BID y CAF) a costa de desfinanciar al Estado: el 60 % de las obligaciones del Gobierno Central son ahora con organismos del propio Sector Público.

Pagadiós: 
El 62 % de la plata de los jubilados está metida en títulos públicos

Pero esta deuda con terceros traspasada al Estado es impagable y ha desquiciado las Finanzas Públicas: la ANSES se encuentra desfinanciada porque tiene el 62 % de la plata de los jubilados metida en títulos públicos, el Banco Central (BCRA) ha sido descapitalizado porque las reservas internacionales se usaron para el pago de deuda externa (más de 30.000 MD) y se dio total permisividad para la salida masiva de capitales (90.000 Md durante la “década ganada”), el Banco Nación (BNA) tiene la mitad de su cartera de créditos prestada al Estado en lugar de destinar esos fondos a la actividad productiva de PYMEs y grandes empresas; y toda una serie de organismos nacionales tienen títulos de corto plazo colocados y renovados compulsivamente por la Tesorería.

Todas estas obligaciones oficiales no tienen capacidad demostrada de repago.

Cuando el gobierno Kirchner – hoy a coro de los economistas locales y extranjeros del establishment – dice que el país se está des-endeudando ello quiere decir que después de haber privilegiado incondicionalmente el pago de la mayoría de la deuda externa o deuda con terceros, ya no toma en cuenta la deuda pública interna o deuda intra-Estado porque no piensa pagarla, pasándole así la carga de sus obligaciones domésticas impagables al Pueblo Argentino.


LA DESVIRTUACIÓN DEL CONCEPTO DE CONFIANZA.

Desvirtuar significa quitar la virtud o sustancia de una cosa; en este caso, de una palabra: la palabra Confianza, que es la fe o esperanza que se tiene en alguien o en algo.

Este término - lo mismo que el estribillo servil del Partido de la Deuda acerca de “honrar los compromisos externos” - conlleva una engañosa y equívoca asociación entre supuesta confianza de los acreedores y real capacidad de pago del Estado; cosa que no existe.

Y en esto reside la clave de la trampa de la deuda dentro del Sistema de Deuda Perpetua lo rige, porque los capitales financieros y la banca internacional no apuestan precisamente a una capacidad de repago de los países deudores, como el nuestro sino, por el contrario, a su segura insolvencia, de modo que – cumpliendo la lógica final de la Usura – el deudor (en este caso, el país) no pueda pagar sus deudas y así nunca deje de ser deudor.

De esta manera se garantiza la refinanciación permanente de las acreencias y la toma de nuevas deudas.


LA TRAMPA DE LA DEUDA PERPETUA.

Cumplido el paso anterior, la instrumentación del Sistema de la Deuda se simplifica conceptual y fácticamente.

Deuda Esterna: Pagaron más que nadie
Debemos más que nunca
Sólo resta agregarle el absurdo principio generalizado de que “no hay problema en tomar deuda sin capacidad de repago mientras se puedan pagar los intereses y refinanciar permanentemente el capital o principal de las obligaciones”.

Esto es, que la Deuda Pública pasa a ser no una fuente de financiamiento excepcional sino una fuente normal y estructural en la financiación del Estado.

Se trata, por ende, de un mecanismo no reversible.

Para que estas tres falacias concurran en función del Sistema de la Deuda Perpetua deben violarse – en letra y espíritu – los Deberes y Obligaciones de los Funcionarios Públicos superiores intervinientes, el sentido de la Ley 24.156 de Administración Financiera del Estado y la lógica del Presupuesto Nacional, en cuanto reemplaza el superávit fiscal por el déficit cubierto con más deuda.

Es la forma en que la Deuda opera como instrumento de dominio de los Pueblos y los Estados.


EL ROL DEL BANCO CENTRAL.

La institución clave a partir de la cual se articula el sistema de endeudamiento público es el Banco Central (BCRA): dime qué Política Monetaria, Cambiaria y Financiera tienes y yo te diré que Política Económica debes aplicar.

El esquema tradicionalmente ha funcionado así y el sistema de la Deuda es viable siempre y cuando las políticas llevadas a cabo desde el BCRA – las propias o las de quien escriba el libreto – garanticen el cumplimiento de sus condiciones.

Después de un prolongado período de enmascaramiento durante la década K la nueva crisis de Deuda del verano 2014 ha forzado al gobierno a blanquear parte de su realidad financiera y adoptar medidas de emergencia para salvar el default técnico y volver a endeudarse en el Mercado de Capitales de acuerdo con la Hoja de Ruta Boudou:

a)  Fin del “período de gracia” fáctico de la deuda remanente en default, con los holdouts, los reclamos ante el CIADI y las deudas con los países del Club de París.

b)  Agotamiento de los fondos de la Deuda intra-Estado para sostener los pagos preferenciales de la deuda con terceros (organismos financieros internacionales y acreedores privados) que le permitieron a la presidenta jactarse de ser una “pagadora serial” abonando casi 174.000 MD bajo su gestión (cifra que, por otra parte, no está demostrada en ninguna parte porque el gobierno no ha dado información desagregada alguna al respecto). Es decir, apelación ante los acreedores por su extra-ordinario cumplimiento de las obligaciones de pago, sin someterlas a las investigaciones correspondientes por ilegitimidad ni financiarlas con recursos genuinos o excedentes sino a costa de re-estructurarlas totalmente y asumir nuevas deudas.

c)  Regreso de la Argentina a los Mercados Internacionales de Capital, que en buen romance significa volver a endeudarse, esto es: haber pagado sistemáticamente a los acreedores empapelando al Estado con deuda impagable para “desagotar” parte del stock y luego volver a colocar más Deuda Externa. Algo así como decir que después de haberle “pasado el muerto” de bonos inejecutables a las finanzas administradas por el Estado (dinero de los jubilados, reservas del BCRA, desvío de créditos del BNA, etc.) el gobierno Kirchner sale a pedir más plata sin tener solvencia ni liquidez para sostenerla, como no sea tomando en el futuro más deuda para ello.

Después de las Elecciones de 2013 – PASO en Agosto y Parlamentarias en Octubre – los nuevos funcionarios designados en Noviembre, la terna Capitanich-Kicillof-Fábrega, encara primero una aceleración gradual y luego un salto devaluatorio en Enero de este año con tres medidas básicas:

Macro-devaluación de un 20 %, llevando el dólar oficial a 8 $ y tratando de recomponer una suerte de “tablita cambiaria” devaluación-inflación para garantizar no sólo la estabilidad de precios sino el pago de los actuales y futuros servicios de intereses de la Deuda.

Fuerte aumento de las Tasas de Interés elevando la remuneración de las Lebac/Nobac - que fijan el piso de las tasas de Mercado - al 30 % anual, lo que sirve a la vez para atraer nuevamente el negocio especulativo de los capitales financieros internacionales que lucran con el arbitraje entre tipos de cambio y tasas de interés.

Aumento de la contracción monetaria, absorbiendo el BCRA – vía Lebac/Nobac – el dinero emitido para comprar reservas y para dar Adelantos Transitorios al Tesoro.

Esto último hace que hoy – según cifras al 31.3.14 - el monto de las letras/notas del BCRA (178.000 M$, equivalentes a 22.200 MD) es comparativamente la mitad de la Base Monetaria (349.000 M$ ≡ 43.600 MD) o, dicho en otros términos, que por cada 2 $ emitidos el BCRA tiene retenido uno pagando un 30 % de interés.

La relación es igualmente grave para el ratio Reservas/Base Monetaria, que actualmente es de 0.62 dólares por cada peso (27.000/43.600 MD).

En su último Informe sobre el Estado Patrimonial del BCRA, el Dr. Carlos Ragonesi – de la Fundación Buenos Aires XXI – observa que las reservas internacionales han caído unos 3.600 MD durante el primer trimestre de 2014, que después de la macro-devaluación de Enero existe nuevamente una tendencia a la revalorización o apreciación del peso por efecto de la inflación interna (nuevo retraso cambiario), que el aumento del Pasivo por Lebac/Nobac fue de 67.400 M$ durante este período de tres meses (110.500 al 31.12.13 contra 177.900 M$ al 31.3.14), equivalentes a 5.200 MD; y que el Patrimonio Neto aumentó ligeramente en pesos - 2.500 M$ (107.300 al 31.12 contra 109.800 al 31.3) – pero bajó expresado en dólares en 2.800 MD (16.500 contra 13.700).

Como consecuencia de la gran devaluación de este año se da así la paradoja que los importes de las Reservas y del Patrimonio aumentan expresados en pesos pero disminuyen expresados en dólares.

Estas cifras elevadas explican también las utilidades contables extra-ordinarias  en pesos obtenidas con la devaluación progresiva durante el año pasado, lo que le habría permitido al BCRA computar ganancias por unos 79.000 M$, que son básicamente resultados por tenencia y no rendimientos genuinos.

Tanto el aumento de la emisión monetaria - para comprar dólares y para dar adelantos  al Tesoro - como la contracción de la base por medio de letras y notas son parte de un mismo proceso: a medida que el BCRA emite más pesos también aumenta la absorción de los mismos, lo que implica un extraordinario endeudamiento cuasi-fiscal del Banco para sostener el mecanismo de pago de la Deuda Pública, ya que las divisas y los adelantos se giran al Tesoro esencialmente para cubrir servicios de la deuda del Estado.

La posición de Reservas Netas del BCRA está hoy virtualmente neutralizada: el Banco no tiene divisas disponibles y depende del aprovisionamiento de dólares a costa de emitir dinero o deuda dolarizada (caso cerealeras). La situación es tan seria que se especula con la posible obtención de uno o más préstamos internacionales destinados específicamente a reforzar esta crítica insuficiencia de reservas.

Por otra parte, la existencia de títulos públicos en cartera por 45.500 MD y de un stock de Adelantos Transitorios al Tesoro por 189.100 M$ (equivalentes a 23.600 MD) - rubros ambos igualmente impagables por el gobierno - baja la calidad de los activos del BCRA y debilita sustancialmente las cifras de su Patrimonio Neto. 

Notablemente, pese a esta gravísima situación financiera y patrimonial del BCRA, los voceros del establishment – locales e internacionales – elogian a coro tanto las medidas tomadas como la gestión que está siguiendo la dirección del Banco.


LA DEUDA NUEVA.   

La administración Kirchner, después de haber batido récords de pago en los servicios de la deuda pública traspasando el endeudamiento sin capacidad de repago al propio sector público, después de haber agotado los recursos para atender el déficit fiscal provocado por el sistema de la Deuda y habiéndosele vencido el “plazo de gracia” para cumplir con la Hoja de Ruta Boudou a los fines de volver a tomar Deuda Externa, ha cambiado abruptamente los lineamientos de su gestión de gobierno.

Estas decisiones están ligadas directamente a la aceleración de los tiempos de la nueva crisis de Deuda que vive el país y cuya pseudo-solución se encara nuevamente con una receta análoga a la seguida en el 2002, que es la paradoja de salir de una crisis de deuda con mas endeudamiento, como hizo la administración Duhalde:

a)  Nueva deuda para cubrir con bonos el pago de las sentencias y los reclamos de los holdouts, que hoy acumulan oficialmente más de 11.700 MD pero que ciertamente conllevaran importes mucho mayores por intereses acumulados, punitorios, honorarios y gastos.

b)  Nueva deuda para cubrir con bonos también el pago de los laudos y los reclamos presentados ante el CIADI, que sumarían hoy unos 24 casos y cuyo importe conjunto – sobre el que no hay cifras oficiales – se estima puede estar entre los 8 y los 10.000 MD.

c)  Acuerdo con Repsol por la expropiación del 51 % de las acciones de YPF, para lo que el gobierno conseguiría la aprobación del Congreso para emitir bonos por 6.000 MD, que además devengarán otros 5.000 MD de intereses.

d)  Arreglo con el Club de París para el pago de deudas atrasadas – la mitad de las cuales proveniente de la época del Proceso – por un importe total de 10.000 MD, también con bonos.

e)  Deuda consolidada de Provincias y Municipios, donde la suma de los pasivos provinciales era de unos 153.000 M$ - equivalentes a más de 28.000 MD al 30.6.13 (última información disponible). No hay información alguna sobre el quantum de las deudas municipales.

f)  Diferencial creciente a cubrir por la deuda en pesos indexada por inflación, según coeficiente CER, que hoy equivale a 31.400 MD.

g)  Pagos relevantes de los cupones PBI, que ahora se calculan desde el 2004 como año base pero todavía no es seguro que no se paguen este año, en que sumarían unos 3.600 MD. De todas maneras, aunque no corresponda abonarlos este año, los importes son acumulativos hasta llegar a los 30.000 MD, de los que ya se habría pagado la mitad y queda pendiente otro tanto.

h)  Nuevas cifras de capitalización de intereses por anatocismo, como las remanentes del Megacanje 2005 y las pactadas ahora en el convenio con Repsol (por unos 500 MD).

i)  Deuda cuasi-fiscal, fuertemente creciente, del BCRA por Lebac/Nobac, a las que ya nos hemos referido y que actualmente suman el equivalente a 22.200 MD.

j)  Deuda Pública Indirecta – correspondiente a Empresas del Estado, Organismos Nacionales y Fondos Fiduciarios – que constituye una verdadera “caja negra” dentro del endeudamiento del Estado porque no hay informaciones oficiales al respecto. Solamente YPF - que heredó un pasivo de la administración Eskenazi/Repsol de 9.000 MD - tiene que obtener financiamiento por 37.200 MD para exploración y explotación durante el quinquenio 2013-2017, una suma que puede disminuir como aporte propio si llega a acuerdos de concesión con empresas petroleras extranjeras (como el caso de Chevron).

k)  Nuevos paquetes trienales de préstamos con el Banco Mundial y el BID, por aproximadamente 3.000 MD cada uno, que están en curso de aprobación para renovar los Programas de Asistencia al País hoy vigentes.

l)  Eventuales líneas de crédito que se vienen sugiriendo por parte del FMI y asesores conexos, fundamentalmente para cubrir la débil posición de reservas del BCRA.

m)  Por último, las distintas formas en curso que se están negociando con Bancos de Inversión y brókeres internacionales para acelerar los tiempos de colocación de nuevos bonos argentinos en el exterior, que es la meta de la Hoja de Ruta Boudou (y que era el objetivo buscado por el Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005-2010).

Todas estas vías de endeudamiento en curso se están discutiendo hoy en el ámbito de negociaciones secretas entre algunos pocos altos funcionarios del gobierno Kirchner y los representantes – formales e informales – de muy diversas instituciones de capitales financieros.

Las tasas de interés a las que se están tomando hoy estas nuevas obligaciones son del orden del 8-9 % en dólares (que llega al 10 % o más en el caso de algunas provincias, con o sin la modalidad de dollar linked) y del 28-30 % en pesos; con la particularidad que la mayoría de estas nuevas deudas se estarían tomando nuevamente a tasas variables, justamente en un momento en que los pronósticos prevén probables suba de las tasas internacionales a medida que comience a cambiar la política monetaria de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed).


EN CONCLUSIÓN:     

La Argentina vuelve a endeudarse en gran escala y a nivel internacional, sin que pueda demostrar su capacidad de repago:

a) las nuevas deudas son en gran medida producto de incorporar pasivos que no estaban registrados como tales con el argumento que hasta ahora se trataba de deudas contingentes (cupones PBI – que no son deuda contingente sino deuda cierta – indexaciones, juicios contra el Estado, etc.), pero el grueso va a ser deuda nueva.

b) la deuda en cabeza del Estado Central tendrá un incremento gradual pero elevado, lo mismo que la de provincias y municipios,

c) la Deuda Pública Indirecta – sobre todo la de Empresas del Estado – ya tiene un sesgo fuertemente creciente (con YPF a la cabeza) pero también está el financiamiento externo de grandes obras públicas (invariablemente denunciadas por sobreprecios) con avales y garantías de la Nación,

d) el rol del BCRA en su manejo de la posición de reservas y de su deuda cuasi-fiscal cumple un papel determinante dentro de este nuevo esquema de endeudamiento.

La combinación de todas estas formas cruzadas de deuda configuran lo que denominamos “tercera ola de endeudamiento público”, para compararla con la ola 1 durante el Proceso Militar y la ola 2 bajo la administración menemista de la década del ´90.

Los Ciclos de la Deuda Perpetua
vuelven por sus fueros
Una vez más - como en el mito del Eterno Retorno - los Ciclos de la Deuda Perpetua vuelven por sus fueros, al amparo de gobiernos débiles, incompetentes y corruptos.

Es parte del precio que paga la administración Kirchner para comprar su propia supervivencia financiera y política.

Y para ello cuenta con la complicidad de la mayoría de la Clase Dirigente de la Argentina, sostenida en la tríada visible oficialismo-partidocracia-medios, obsecuente ante las cuotas de endeudamiento que el capital financiero internacional impone a los países del mundo.-


Lic. Héctor L. GIULIANO
Buenos Aires, 15.4.2014

19 de abril de 2014

Petróleo, hegemonía del dólar y las sanciones a Rusia


Relacionadas en una interesante nota en el Blog Sarmón:

"El dólar es la principal exportación de Estados Unidos y aunque no está respaldado por nada, todo el mundo los usa. La pieza clave de este fenómeno, es la existencia de los petrodólares, que crea una creciente y significativa demanda de dólares (y más cuando el precio va al alza), que permite a ese país acumular enormes deudas sin que nadie castigue su morosidad. Quien quiera comprar un barril de petróleo de Arabia Saudita, Kuwait o Venezuela, debe pagarlo en dólares aunque ninguna compañía de Estados Unidos participe en la operación. Esto es lo que ha generado grandes ventajas a Estados Unidos en los últimos 40 años y es la razón de por qué el dólar ocupa una posición tan importante en el comercio mundial. Al mismo tiempo, ayuda a entender por qué la crisis financiera incubada e iniciada en ese país el año 2007, ha afectado más al resto del mundo que a Estados Unidos..."
Husein y Gadafi: trataron de cambiar las reglas del juego
Algunos, como Sadam Husein o Gadafi trataron de cambiar las reglas del juego y buscaron facilitar que el petróleo se transara en otras monedas. Estados Unidos – a la vista de todo el mundo – inventó la falsa guerra de las “armas de destrucción masiva” (que nunca existieron) para dar muerte a Saddam, y lo mismo hicieron con Gadafi, con el pretexto de proteger al pueblo libio. Otro país que no usa el dólar en sus transacciones de petróleo es Irán ¿Se entiende porqué está en "eje del mal"?


Ver nota completa:


17 de abril de 2014

Deuda, ajuste y Banco Central


Por Héctor GIULIANO 
(1/4/2014)

Héctor Giuliano
La nueva Crisis de Deuda del Verano 2014 está forzando a la administración Kirchner a blanquear el plan de ajuste fiscal que hasta ahora venía llevando a cabo en forma parcial y encubierta.

Esta realidad, provocada por la Deuda - como lo hemos desarrollado a través de nuestros trabajos - ha terminado desnudando la falsía del Des-Endeudamiento Público, el mito del Modelo y el relato de la Década Ganada.

Dentro de este replanteo de la política oficial juega un rol esencial el Banco Central (BCRA), que ha pasado a ser el protagonista principal de las medidas monetarias, cambiarias y financieras que arrastran los cambios fiscales, comerciales y económicos que se están produciendo.

Crisis financiera por la deuda

La crisis de Deuda por insolvencia fiscal - esto es, por falta de capacidad de repago - ha tenido otra vez como detonante la iliquidez derivada del vaciamiento de las reservas internacionales del BCRA (antecedente: 2001), que se usaron para pagar Deuda Externa en gran escala a la vez que se permitía la salida masiva de divisas por casi 90.000 millones de dólares (MD) (1) durante la década 2002-2012.

Agotada la posibilidad de seguir financiándose con emisión monetaria por sus efectos inflacionarios, llegado al tope del endeudamiento intra-Estado para sostener el pago de deuda interna y externa con transferencias de los organismos públicos (con la ANSES, el BCRA y el BNA a la cabeza) y habiendo perdido los superávits gemelos (fiscal y externo), la administración Kirchner entró en fuerte crisis financiera y política.

Hacia Diciembre pasado había llegado el momento previsible de la teoría de la “pera madura” que - merced a las desprolijidades en cadena, a la ineptitud gubernativa y a la corrupción institucional del gobierno - las estructuras de poder financiero aguardaban, desde sus altos niveles de decisión, para volver a dictar el cambio de las reglas de juego en materia de Finanzas Públicas y Política Económica.

Frente a un sobre-endeudamiento del Estado Central que pasa hoy los 300.000 MD - sumando capital, intereses, capitalizaciones, indexaciones y cupones PBI - y ante un perfil de vencimientos inmanejable a menos de negociar refinanciaciones permanentes y toma de nuevas deudas, la administración K iba a caer, inexorablemente, en manos de sus acreedores (de donde, estrictamente hablando, nunca había salido).

Como agravante crítico, el gobierno ya no podía eludir o resistir más el blanqueo de gran parte de la deuda no registrada por juicios contra el Estado con sentencia en firme, demandas perdidas ante el CIADI y otros tribunales internacionales de arbitraje, denuncias de los holdouts ante tribunales extranjeros, reclamos de Repsol por la expropiación de las acciones de YPF, exigencias para el arreglo de la deuda externa con los países del Club de París y planificación de nuevos créditos a ser tomados por el país con organismos financieros internacionales (OFI: básicamente BIRF, BID y CAF), amén de las presiones de la banca internacional para la vuelta de la Argentina a tomar deuda en los mercados globales.

Todo este conjunto de factores - que el gobierno Kirchner no pudo, no supo y/o no quiso verdaderamente confrontar - terminaron descargándose lógicamente sobre una administración que siempre se mantuvo dentro del Sistema de la Deuda Perpetua:

1) no cuestionando la legitimidad ni investigando las irregularidades mayúsculas de la Deuda Pública Argentina, que le hubieran dado las cartas más fuertes de discusión y renegociación.

2) manteniendo y acrecentando la servidumbre de pagos de los servicios de la Deuda para contentar a los acreedores, a la vez que tomando más deuda nueva.

3) traspasando como Deuda intra-Estado la mayor parte de la carga de la Deuda con Terceros, privilegiando así el pago de compromisos en moneda extranjera a costa de vaciar las reservas internacionales del Banco Central (BCRA).

Esta Política de Deuda se mantuvo oculta a la opinión pública con el falso discurso del “des-endeudamiento” mientras el monto de la deuda crecía, con la falsía de una “exitosa” reestructuración que soslayaba el fracaso del Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005-2010 y con el inevitable desemboque en una nueva ola de re-endeudamiento del Estado en función de la Hoja de Ruta Boudou.

Cuando estas instancias de ocultamiento fueron sobrepasadas llegó el momento de las emergencias financiero-fiscales; y el cambio de la política oficial comenzó con el protagonismo - real o efectivo, pero poco visible - del BCRA.

Inflación y deuda cuasi-fiscal

El rol del BCRA como institución a cargo de la política monetaria, cambiaria y bancaria es y ha sido siempre la clave operativa de todo lo que ocurre en materia de endeudamiento público de la Argentina.

Durante el proceso contemporáneo de la Deuda - 1976 hasta hoy - las principales políticas seguidas desde el BCRA en materia de retraso cambiario, altas tasas de interés locales y privilegio de la rentabilidad financiera fueron sostenidas con endeudamiento público, interno y externo.

Con el agravante que el uso y abuso de la fuente de financiamiento del Estado por Deuda se convierte en el principal factor de presión para el aumento de las otras dos fuentes de recursos del Fisco: la Presión Tributaria y la Emisión Monetaria.

La Inflación por emisión excesiva del BCRA - ritmo de impresión de dinero superior al ritmo de crecimiento de la Economía - ha sido un derivado de la política de endeudamiento público, independientemente de la inflación de Mercado (aumento de precios por insuficiencia de la Oferta).

El BCRA ha venido provocando inflación por razones fiscales ligadas al problema de la Deuda a través de varias vías, complementarias y recurrentes:

1) El BCRA emite dinero sin respaldo para comprar dólares que se incorporan a las Reservas Internacionales (RI), divisas éstas que luego se prestan - en gran parte - al Gobierno Nacional para pagar Deuda Externa a través del Fondo de Desendeudamiento Argentino (FDA).

2) El contravalor que la Tesorería le entrega al BCRA por estos préstamos de divisas son Letras intransferibles a 10 años de plazo, virtualmente sin interés, y que no tienen capacidad demostrada de pago, con lo cual el Banco baja su nivel de Reservas y aumenta los Títulos Públicos en cartera con papeles impagables, es decir, bajando la calidad de sus activos y su propia solvencia.

3) El dinero emitido para comprar los dólares de las reservas - reservas que luego se prestan al gobierno - presiona sobre los precios generales del mercado.

4) Entonces, el propio BCRA emite deuda propia (deuda cuasi-fiscal) para retirar la mayor parte del dinero emitido (rescate, absorción o esterilización de moneda) colocando Letras y Notas (Lebac/Nobac) de corto plazo por las que paga un 30 % de Interés anual.

5) Las tasas de interés son un factor adicional de inflación.

6) Ergo, las Reservas - en definitiva - se compran con Deuda (deuda cuasi-fiscal del BCRA).

Ésta es, sintéticamente, la explicación de por qué el mecanismo de la Deuda Pública impagable genera Inflación y cómo la entidad monetaria - el BCRA - es el eje de tal operatoria interna.

Cuando se llega a las etapas de Crisis dentro de los Ciclos de Endeudamiento del Estado - el peligro de default técnico, por incumplimiento en el pago de los servicios de la Deuda - el establishment neoliberal, vocero de los intereses del Capitalismo Financiero, vuelve entonces a plantear su clásica receta: no emitan Dinero sino que tomen más Deuda.

De esta manera, se da la paradoja que la crisis de Deuda - de la que la Inflación no es causa sino consecuencia - se soslaya y, en cambio, se pone el problema inflacionario en primer plano y se propugna que éste sea frenado con más endeudamiento (como ya ocurrió en el 2001-2002).

Es el resultado obvio e inexorable de todas las políticas de gobierno sostenidas con Deuda.

Reservas y nuevo endeudamiento

Las medidas adoptadas por el BCRA hacia fines de Enero pasado son claramente demostrativas de los importantes cambios que se están dando en forma acelerada como derivado de la Crisis de Deuda de este Verano 2014 y en función de la misma:

1) Macro-devaluación de un 20 % en Enero, destinada a blanquear parte de un tipo de cambio retrasado, tratar de llegar a una tablita cambiaria estable peso-dólar y bajar los niveles de salarios reales en dólares.

2) Intento de atenuar el traslado a precios de la devaluación a los precios internos aprovechando la confusión reinante por los tipos de cambio múltiples del mercado (oficial, paralelo, Bolsa-MEP, contado con liquidación, tarjeta y ahorro).

3) Sobre la base de una transitoria calma cambiaria post-devaluación, tratar que los sindicatos acepten actualizaciones salariales por inflación futura esperada y no por inflación pasada, “tragándose” además los trabajadores el costo financiero de los aumentos de precios producidos por el desfase entre los tiempos de incidencia de la inflación y el momento de vigencia de los aumentos de remuneraciones, así como los efectos de los desdoblamientos de pagos.

4) Aumento sustancial de las Tasas de Interés para contener el dólar paralelo, favorecer la rentabilidad financiera a costa de los efectos económicos recesivos de la Usura sobre la actividad económica y facilitar la entrada de capitales especulativos de corto plazo aumentando así el stock de las reservas.

5) Aumento de las tasas de interés de mercado a través del piso más alto fijado por las nuevas colocaciones de Lebac/Nobac, que hoy son del orden del 30 % anual.

6) Acuerdo con los grandes bancos que operan en la plaza local para la venta de parte de sus tenencias en dólares después de la devaluación de Enero, esto es, a una relación peso-dólar más elevada y contra compromiso de absorción de esos pesos - vía Lebac/Nobac - por el BCRA a las tasas citadas del 30 %. (2)

7) Sugerencias a los bancos para que atenúen el aumento de las Tasas Pasivas por Depósitos (Plazos Fijos y otras colocaciones) para lograr un mejor spread contra las Tasas Activas con que los remunera el BCRA.

8) Baja del Crédito disponible para la actividad privada productiva debido a la gran absorción de dinero por parte del Estado vía colocación de Deuda: deuda cuasi-fiscal por Lebac/Nobac del BCRA y ahora también deuda fiscal directa vía colocación de Bonos de la Tesorería (caso Bonar 2017). (3)

La posición de Reservas del BCRA sigue siendo sumamente vulnerable: i) las Reservas Brutas cubren menos del 60 % de la Base Monetaria (27.500 de RI/45.300 MD, que es el equivalente de los pesos de la BM), ii) las Reservas Netas - restando los Depósitos en moneda extranjera y los préstamos de otros Bancos Centrales, que suman 9.600 MD - deja un saldo de 18.000 MD, iii) si se descontaran también las Lebac/Nobac este último saldo sería negativo, y iv) la relación Lebac/Nobac contra BM es 2.4 (19.200/45.300), lo que significa que por cada 2.4 $ en circulación hay además 1.0 $ retenido por letras del BCRA (que pagan intereses del 30 %).

El sobre-endeudamiento del BCRA para sostener el sistema de la Deuda del Estado deviene así uno de los capítulos centrales de la Crisis de Deuda que mantiene la Argentina.


Conclusiones

La nueva etapa del gobierno Kirchner, abierta con los cambios derivados de la Crisis de Deuda del Verano 2014, ya ha empezado a tomar forma visible:

1. Nueva ola de Endeudamiento Público: a) por el lado fiscal o directo, a través del pago con bonos de juicios de los Holdouts y laudos del CIADI, pago también con bonos a Repsol, próximo arreglo de refinanciación de la deuda con el Club de París, nuevos préstamos de los OFI y vuelta al Mercado Internacional de Capitales; y b) por el lado cuasi-fiscal, a través del endeudamiento mayor y más caro por medio de letras/notas del BCRA.

2. Plan de Ajuste Fiscal para pagar los servicios de la deuda actual y de la nueva deuda (del punto 1), que implica re-endeudamiento por capital, pago de intereses, capitalización de parte de los intereses, indexaciones de la deuda en pesos ajustada por inflación, actualizaciones por tipo de cambio y pago de cupones PBI.

3. Medidas internas para sostener el ajuste, principalmente: a) freno de los aumentos salariales por debajo de la inflación real, b) absorción del desfase financiero inflacionario por parte de los trabajadores y jubilados, c) aumento de Precios/Tarifas de Servicios Públicos por la baja de Subsidios y d) aumento de las Tasas de Interés, con sus efectos recesivos sobre la Economía.

Son parte de un paquete de medidas y acciones en curso que se transmiten desde el ámbito de las Finanzas al de la Economía Física o Real.

Por eso, estos cambios de la administración Kirchner van mucho más allá del desenmascaramiento del “relato” de la Década Ganada y tocan a un problema más profundo todavía, que es el de la naturaleza de la crisis que hoy vive el gobierno K, que ha entrado de lleno en la etapa peligrosa de un gobierno debilitado y corrompido que acepta cualquier cosa a cambio de su supervivencia financiera y política.

A esto nos referíamos - en trabajos anteriores - cuando decíamos que los cambios por venir (y que ya están instrumentándose) se darían no tanto por voluntad propia del gobierno sino por el simple “acomodamiento de los hechos”, al que las administraciones de turno son arrastradas por su propia culpa.

Hoy el planteo del establishment y sus voceros está claro:

- El BCRA ha retomado su rol protagónico con el inicio de los cambios de la Política Financiera: 1. Macro-devaluación del peso, 2. Aumento de las tasas de interés, y 3. Aumento de su deuda cuasi-fiscal.

- El titular del BCRA, Fábrega, ha tomado esta serie de medidas ortodoxas y lo que ha hecho “está bien”.
- Ahora falta que el Ministerio de Economía (MECON) - léase el Gobierno - haga lo suyo: 1. Freno de la Inflación derivada del sistema de la Deuda Pública, 2. Freno de los reclamos salariales, y 3. Baja del Gasto Público general, empezando por los Subsidios, lo que implica transferir una mayor carga por precios/tarifas públicas a los usuarios.

Los lineamientos de la nueva política del BCRA - o de quien se los dicte - ya están definidos; y ahora le toca mover al Ejecutivo, de grado o por fuerza.

Se ha hablado mucho acerca de la no autonomía del BCRA pero - tal como se van agravando las cosas - parece que en algún momento va a ser necesaria una Ley que, por el contrario, dicte la autonomía del MECON con respecto al BCRA.

Notas:
1) Las abreviaturas MD/M$ significan Millones de Dólares/Pesos respectivamente y los importes se expresan siempre con redondeo.
2) Las Lebac en pesos rinden actualmente un 30 % anual y las Nobac – también en pesos – dan 1 ó 2 puntos sobre Tasa Badlar Bancos Privados (que hoy está en el orden el 26-27 %. Las Lebac en dólares pagan por tasa de corte un 4 % anual.
En todos los casos, los porcentajes están tomados sobre promedios a un año de plazo y según las últimas colocaciones semanales.
Según el último Informe del BCRA al Congreso – que corresponde al año 2012 – ese año se pagaron 11.400 M$ por Intereses Perdidos, abonados durante el ejercicio por Letras/Notas.
En ese entonces las tasas de interés pagadas eran del orden del 14-15 % anual, la mitad de los niveles actuales.
3) El stock de Lebac/Nobac del BCRA era al 15.3.2014 de 151.800 M$ (equivalentes a 19.200 MD, al tipo de cambio de 7.895 $/US$).
El monto a emitir de Bonar 17 es de 10.000 M$, de los que el 28.3 pasado ya se colocaron 5.500 M$. Son títulos en pesos a 3 años de plazo, con amortización íntegra al vencimiento (Bonos Bullet) y tasa de interés variable Badlar más 200 Puntos Básicos (PB): entre 29 y 30 %.
Es notable que el rendimiento de las Reservas Internacionales en el año 2012 – última información disponible del BCRA – fue de sólo 0.7 % en dólares (que en su gran mayoría no era por Intereses Ganados sino producto de Resultados por tenencia, a raíz de la desvalorización del dólar), mientras que el BCRA compra esas reservas con deuda cuasi-fiscal (Lebac/Nobac) por la que entonces pagaba el 15 % y hoy paga el 30 % anual en pesos.
De hecho, la Argentina coloca hoy deuda en dólares a tasas muchísimo más altas que el rendimiento de sus reservas, dado que los nuevos bonos están en el orden del 8-10 % anual (caso de títulos nacionales y provinciales, bonos para pagar a Repsol y nueva deuda de YPF).

Fuente:

3 de marzo de 2014

Cómo la élite domina el mundo



Exjurista del Banco Mundial revela cómo la élite domina el mundo


Karen Hudes
Karen Hudes es graduada de la escuela de Derecho de Yale y trabajó en el departamento jurídico del Banco Mundial durante 20 años. En calidad de 'asesora jurídica superior', tuvo suficiente información para obtener una visión global de cómo la élite domina al mundo. De este modo, lo que cuenta no es una 'teoría de la conspiración' más. 

De acuerdo con la especialista, citada por el portal Exposing The Realities, la élite usa un núcleo hermético de instituciones financieras y gigantes corporaciones para dominar el planeta. 

Citando un explosivo estudio suizo de 2011 publicado en la revista 'Plos One' sobre la "red de
Banco de Pagos Internacionales
(Bank for International Settlements)
control corporativo global", Hudes señaló que un pequeño grupo de entidades, en su mayoría instituciones financieras y bancos centrales, ejercen una enorme influencia sobre la economía internacional entre bambalinas. "Lo que realmente está sucediendo es que los recursos del mundo están siendo dominados por este grupo", explicó la experta con 20 años de antigüedad en el Banco Mundial, y agregó que los "capturadores del poder corruptos" han logrado dominar los medios de comunicación también. "Se les está permitido hacerlo", aseguró. 

El estudio suizo que mencionó Hudes fue llevado a cabo por un equipo del Instituto Federal Suizo de Tecnología de Zúrich. Los investigadores estudiaron las relaciones entre 37 millones de empresas e inversores de todo el mundo y descubrieron que existe una "superentidad" de 147 megacorporaciones muy unidas y que controlan el 40% de toda la economía mundial. 

Pero las elites globales no solo controlan estas megacorporaciones. Según Hudes, también dominan las organizaciones no elegidas y que no rinden cuentas pero sí controlan las finanzas de casi todas las naciones del planeta. Se trata del Banco Mundial, el FMI y los bancos centrales, como la Reserva Federal estadounidense, que controlan toda la emisión de dinero y su circulación internacional. 

El banco central de los bancos centrales

La cúspide de este sistema es el Banco de Pagos Internacionales (BPI): el banco central de los bancos centrales. 

"Una organización internacional inmensamente poderosa de la cual la mayoría ni siquiera ha oído hablar controla secretamente la emisión de dinero del mundo entero. Es el llamado el Banco de Pagos Internacionales [Bank for International Settlements], y es el banco central de los bancos centrales. Está ubicado en Basilea, Suiza, pero tiene sucursales en Hong Kong y en Ciudad de México. Es esencialmente un banco central del mundo no electo que tiene completa inmunidad en materia de impuestos y leyes internacionales (...). Hoy, 58 bancos centrales a nivel mundial pertenecen al BPI, y tiene, con mucho, más poder en la economía de los Estados Unidos (o en la economía de cualquier otro país) que cualquier político. Cada dos meses, los banqueros centrales se reúnen en Basilea para otra 'Cumbre de Economía Mundial'. Durante estas reuniones, se toman decisiones que afectan a todo hombre, mujer y niño del planeta, y ninguno de nosotros tiene voz en lo que se decide. El Banco de Pagos Internacionales es una organización que fue fundada por la élite mundial, que opera en beneficio de la misma, y cuyo fin es ser una de las piedras angulares del venidero sistema financiero global unificado".

Según Hudes, la herramienta principal de esclavizar naciones y Gobiernos enteros es la deuda. 

"Quieren que seamos todos esclavos de la deuda, quieren ver a todos nuestros Gobiernos esclavos de la deuda, y quieren que todos nuestros políticos sean adictos a las gigantes contribuciones financieras que ellos canalizan en sus campañas. Como la élite también es dueña de todos los medios de información principales, esos medios nunca revelarán el secreto de que hay algo fundamentalmente errado en la manera en que funciona nuestro sistema", aseguró. 


http://actualidad.rt.com/economia/view/121399-jurista-banco-mundial-revela-elite-domina-mundo

23 de febrero de 2014

La especulación con la moneda y los bancos



Los bancos son los principales actores en el mercado de divisas. Mantienen una inestabilidad permanente de las tasas de cambio. Más del 95 % de los intercambios de divisas son de tipo especulativo. Una ínfima parte de las transacciones cotidianas en divisas concierne a inversiones, comercio de bienes y servicios ligados a la economía real...

En 2013, entre solo cuatro bancos controlaban el 50% del mercado cambiario (Deutsche Bank, 15,2 %; Citigroup, 14,9 %; Barclays, 10,2 %; UBS, 10,1 %).

Los bancos que disponen, como los fondos mutuos de inversión, de muy importantes liquideces, las usan y abusan de ellas empujando a determinadas monedas a la baja o al alza a fin de obtener ganancias con los diferenciales de tasas de cambio. Los bancos juegan igualmente de forma determinante con los derivados de cambio de divisas que pueden provocar pérdidas considerables...

En cuarenta años, las transacciones en el mercado cambiario controlado por algunos grandes bancos se han multiplicado por 500...
...(pasando [entre 1970 y 2013] de un poco más de 10 millardos a 5.300 millardos de dólares por día)

En 1979, era preciso el equivalente a 200 jornadas de actividad en los mercados cambiarios para alcanzar el volumen anual de las exportaciones mundiales. En 2013, 3,5 jornadas de actividad en los mercados de cambio bastan para alcanzar el volumen anual de las exportaciones mundiales de mercancías. Esto indica hasta qué punto las actividades de los mercados financieros están desconectadas de la economía productiva y del comercio de mercancías.
...
y mucho más,  
ver 
Nota completa:  

12 de febrero de 2014

La crisis de la Deuda Eterna

La administración Kirchner se encuentra hoy en medio de una tormenta financiera provocada por una nueva Crisis de Deuda Pública derivada de su adscripción al sistema de Deuda Perpetua.
Las autoridades, en complicidad con la oposición política y los grandes medios de comunicación, ocultan la naturaleza y gravedad del verdadero problema argentino que es la Deuda.
En otras palabras, que la causa de la crisis financiera que vivimos no es la Inflación-Devaluación, no es el Déficit Fiscal, no es el desequilibrio de la Balanza de Pagos, sino que la causa es la Deuda.

Cuadro de Situación de la crisis de deuda 2014

Por Héctor GIULIANO 
31/1/2014

El propósito de este trabajo es ahondar un poco más el análisis de las novedades que se están produciendo hoy en la Argentina en el marco de la nueva crisis de Deuda Pública que sufre el país.

Este artículo es continuación directa de los dos últimos del autor: “Dólar y Crisis de Deuda Pública” y “La crisis de Deuda del Verano 2014”, del 24 y 20 de Enero de este año respectivamente.

Dada la falta casi total de noticias oficiales sobre lo que está ocurriendo en materia de endeudamiento lo que sigue es un intento de reconstruir el gravísimo cuadro se situación que está enfrentando el gobierno Kirchner derivado de su propia política de Deuda.

DEUDA, INFLACIÓN Y DEVALUACIÓN.

Durante el corriente año la administración Kirchner tiene que pagar Intereses de la Deuda Pública por 77.300 M$ (Millones de Pesos), equivalentes a 12.200 MD (Millones de Dólares, al tipo de cambio de 6.33 $/US$ del Presupuesto 2014). Es el 73.8 % más que lo previsto pagar en el 2013.

En este año los vencimientos de Capital son de 280.400 M$ (44.300 MD) y se prevé tomar nuevas deudas por 360.700 M$ (57.000 MD), es decir, por 12.700 MD más: toda la deuda que vence se refinancia – íntegramente – y además se toma deuda nueva.

El Informe de Deuda Pública del Ministerio de Economía (MECON) – última información disponible al 30.6.2013 – muestra una cifra de vencimientos muy inferior a la aprobada por el Congreso con el Presupuesto 2014 (que es la que vale): 6.900 MD de Intereses y 28.000 MD de Capital.

Según esta incompleta información oficial los vencimientos de Capital e Intereses que debe afrontar el gobierno son de 11.600 MD durante el primer trimestre de este año: 6.000 MD en Enero, 2.600 MD en Febrero y 3.000 MD en Marzo. La mayoría son Títulos Públicos, particularmente 3.600 MD de BONAR 14 el 30.1, que habrían sido ya canjeados en su totalidad en estos días por otros bonos con vencimiento 2019 y a una tasa variable del 24-25 % de interés anual.

La administración Kirchner no tiene dólares para cumplir con todas estas obligaciones porque no tiene reservas netas o propias en el Banco Central (BCRA), no tiene pesos suficientes porque tiene déficit fiscal creciente en la Tesorería y el financiamiento con emisión de dinero provoca más Inflación, y no puede tomar más Deuda Pública porque no tiene capacidad de repago.

La Crisis de Deuda ha venido provocando así un aumento de la inflación por vía de la sobre-emisión monetaria sin correlato en el crecimiento de la producción de bienes y servicios:

a)  El BCRA emite pesos sin respaldo para comprar dólares, con lo que aumenta la Base Monetaria (BM) y estas divisas se adquieren para reponer los dólares que se prestan al Tesoro para pagar Deuda Externa a través del llamado Fondo de Desendeudamiento Argentino.

b)  El mismo BCRA emite pesos para financiar al Tesoro a través de Adelantos Transitorios – de renovación permanente – para que el gobierno pague deuda en moneda nacional, con lo que también aumenta la BM.

c)  El BCRA rescata luego la mayor parte de estas emisiones monetarias con letras/notas (Lebac/Nobac), por las que paga altas tasas de interés (que hasta ahora eran del orden del 19-20 % y hoy han pasado al 27 % anual).

Esto significa que, en definitiva, las Reservas se compran con Deuda y que los tres factores tienen por causa común el problema de la Deuda Pública.

A su vez, el gobierno Kirchner venía manteniendo en los últimos años un fuerte retraso cambiario, explicado no sólo como ancla anti-inflacionaria sino, sobre todo, como forma de sostener parcialmente su capacidad de pago frente a la Deuda Externa Pública con Terceros (Acreedores privados y Organismos Financieros Internacionales), puesto que el Estado recauda en pesos y un tipo de cambio bajo le facilita entonces el cumplimiento de sus compromisos en moneda extranjera.

Este corsé cambiario empezó a hacer agua con el aumento de la inflación interna, que provocaba una apreciación real del peso, y derivó en una sistemática corrida hacia el dólar.

Pero no fue el peso del “chiquitaje” en la compra de dólares por atesoramiento ni por turismo al exterior lo que produjo el vaciamiento de las reservas internacionales del BCRA sino la propia política del gobierno Kirchner, que utilizó dichas reservas en gran escala para el pago de deuda externa (30.000 MD) y que paralelamente consintió increíblemente la salida masiva de capitales al exterior (90.000 MD en la “década ganada” 2003-2012).

Fue por culpa de esta política monetaria y cambiaria de la administración Kirchner, destinada a sostener en pago de la Deuda Pública y la fuga de capitales que se llegó a la actual crisis de Deuda por falta de divisas.

El cambio reciente de la política de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) y su repercusión en los Países Emergentes (cambio que se venía pre-anunciando desde hace meses) no fue la causa sino sólo uno de los detonantes de esta crisis financiera insoluble y propia de la deuda argentina.

Seguimos así en la trampa y el círculo vicioso de la Deuda Perpetua: 
a) el Estado no tiene fondos para el pago de los servicios de la Deuda, 
b) emite dinero para conseguir los dólares para aguantar los pagos indispensables, 
c) también emite para atender las necesidades de la deuda en pesos del Tesoro, 
d) esas inyecciones de dinero presionan sobre los precios, 
e) las elevadas tasas de interés que paga el BCRA por las Lebac/Nobac suben el piso de las tasas de interés del Mercado y presionan también sobre los precios a través de los costos financieros de las empresas, 
f) el aumento de la emisión de dinero baja la relación Reservas/Base Monetaria, 
g) la depreciación del peso por inflación produce una inevitable presión devaluatoria, que se expresa a través del dólar paralelo, 
h) simultáneamente, la inflación produce una apreciación real del peso frente al dólar, que se expresaba hasta ahora en un retraso cambiario, 
i) el gobierno intentó, tardía e infructuosamente, frenar la sangría de reservas con medidas insuficientes y desubicadas (cepo cambiario, entorpecimiento de las importaciones, restricción al giro de utilidades al exterior, etc.), 
j) estos esfuerzos se hicieron para sostener a ultranza los pagos de la Deuda Pública – Externa e Interna – a costa de traspasar obligaciones impagables a la Deuda intra-Estado,   y 
k) la consecuencia fue la pérdida de los superávits gemelos – fiscal y externo – y la nueva Crisis de Deuda.

RADIOGRAFÍA DE LA CRISIS DE DEUDA.

El estallido de la nueva crisis de Deuda – sin darle posibilidad de traslado a un nuevo gobierno – acelera la toma de decisiones forzadas por parte de la administración Kirchner frente a los problemas acumulados durante su propia gestión: blanqueo de situaciones que groseramente trataban de ocultarse, como la inflación, el retraso cambiario, el peso de los subsidios, el ajuste de las tarifas de servicios públicos, el déficit fiscal creciente, el desequilibrio de la balanza de pagos, la falta de reservas en el BCRA, la espiralización de precios y salarios, el empapelamiento del Estado con títulos públicos sin capacidad de repago y, fundamentalmente, el ocultamiento del perfil y concentración de vencimientos de la deuda pública.

A esto último hay que agregarle, muy particularmente, el problema de los vencimientos de la deuda externa privada, que al 30.6.2013 – última información disponible – era de 71.500 MD en total, de los que 23.200 MD eran Deuda Exigible porque estaba ya vencida y otros 25.000 MD vencía en el segundo semestre del año pasado; siendo que las obligaciones son privadas pero las divisas las tiene que proveer el BCRA.

Las nuevas medidas anunciadas por el gobierno a partir del viernes 24/1 ponen en evidencia el grave dilema que afronta la administración Kirchner frente a la proximidad de muy pesadas decisiones en materia de nuevo endeudamiento:

a)  Macro-devaluación del peso, con traslado a precios y consiguiente retro-alimentación de la inflación.

b)  Abandono de la idea de desdoblamiento cambiario y convivencia con una suerte de tipos de cambio múltiples (oficial, paralelo o blue, contado con liquidación, dólar Bolsa o MEP, dólar soja, etc.).

c)  Fuerte aumento de las Tasas de Interés, a partir de la elevación del piso fijado con la toma de deuda cuasi-fiscal del BCRA a través de Lebac/Nobac (un 25 % de base).

d)  Aceleración de las negociaciones en curso por las deudas públicas impagas y las nuevas deudas que se están tramitando.

El gobierno necesita imperiosamente ofrecer una “tablita cambiaria” que garantice a los actores internos de la economía argentina (empresas, sindicatos y población en general) pero esencialmente a los acreedores extranjeros, una relación estable peso-dólar para poder cerrar cualquier acuerdo de refinanciación y toma de deuda nueva.

Sin este requisito no hay cálculo económico ni financiero que pueda establecerse.

La administración Kirchner carece de reservas netas o propias en el BCRA: el stock de reservas hoy es prácticamente cero (con datos al 15/1/2014): Reservas Brutas por 29.900 MD menos Depósitos en moneda extranjera por 11.000 MD menos Préstamos de otros bancos por 2.200 MD = total de reservas netas de 16.700 MD.

Pero si a este stock se le resta el monto de Lebac/Nobac – 114.900 M$, equivalentes a 17.100 MD – el saldo pasa a ser negativo.

Y esto es así porque si el BCRA no remunera a los grandes bancos del “club de las letras/notas” con tasas del 25 % o más (hoy ya superiores al 27 % anual) esos fondos irían a presionar al mercado de cambios.

Frente a esta situación extorsiva en que los bancos pasan por la caja a cobrar o pasan por el escritorio a renovar sus obligaciones a mayor tasa de interés, el gobierno ha elevado la tasa mayorista de referencia Badlar Bancos Privados al 25 % y con ello se garantiza una mayor rentabilidad a los capitales financieros, se encarece el costo del crédito – una medida típica, de carácter ortodoxo, que amenaza recesión e inflación a la vez (estanflación) – y se favorece el negocio especulativo de los capitales externos por arbitraje entre tasas de interés y tipo de cambio.


LAS NEGOCIACIONES EN CURSO.

Bajo la mentira de un falso “des-endeudamiento” el gobierno Kirchner vino ocultando que el stock de Deuda Pública ha crecido fuertemente pese a los grandes pagos de servicios que está realizando: la deuda aumentó 14.600 MD en 2011 y 18.800 MD en 2012, todavía no se sabe cuánto se incrementó en el 2013 pero estaba previsto que aumentase unos 12.100 MD; y para el 2014 está proyectado otro aumento, de 12.700 MD.

El aumento correlativo del pago de intereses es más que proporcional al aumento de los pagos de capital o principal de las deudas: 8.800 ó 9.400 MD en 2011, 10.200 MD en 2012, 10.800 MD en 2013 y 12.200 MD en 2014.

Estos importes oficiales, sin embargo, no reflejan las verdaderas erogaciones del Estado por servicios de la Deuda porque están tomados a un tipo de cambio que difiere del real, porque las cifras presentan fuertes variaciones entre las proyecciones que se presentan año a año, porque gran parte de la deuda está contraída a tasa de interés variable y fundamentalmente porque omiten los servicios producto de la deuda no registrada: capitalización de intereses por anatocismo, indexación de las deudas en pesos por inflación (CER) y pago de cupones PBI.

La administración Kirchner habla oficialmente de una Deuda Pública total de 196.100 MD – al 30/6/2013 – soslayando la deuda con los tenedores que no entraron en el Megacanje 2005-2010 (los holdouts) que estima en unos 11.500 MD, lo que llevaría el total a 207.600 MD (siempre con redondeo de cifras).

Pero a este importe falta sumarle los intereses a pagar en el futuro – que son 72.200 MD – la citada deuda no registrada por capitalizaciones, indexaciones y cupones PBI; y las deudas por juicios contra el Estado con sentencias en firme y/o reconocimientos ciertos que falta cuantificar con exactitud pero cuyos montos conjuntos se conocen estimativamente (como el caso de los reclamos ante el CIADI, tribunales de Nueva York y otras demandas locales y en el extranjero).

Ha sido precisamente la “explosión” de estas deudas no registradas o no expuestas por el gobierno lo que terminó descompaginando ahora su falsa versión acerca de una deuda pública manejable.

El panorama que afronta la administración Kirchner es así más que delicado y todos los frentes de negociación hoy abiertos implican aumento de la Deuda Pública, algunos de ellos a cifras incontrolables:

a)  En Octubre pasado el gobierno K apeló a la nueva fórmula de “pago de juicios con bonos” para abonar unos 500 MD por reclamos perdidos ante el CIADI, tribunal arbitral del Banco Mundial: la deuda con cinco empresas multinacionales por estos laudos perdidos se paga con bonos BONAR X por Capital y con BODEN 15 por Intereses (capitalización de intereses por anatocismo), a tasa de interés 7 % en dólares y fechas de vencimiento 2015-2017.

b)  Este acuerdo es posible que se convierta en un modelo tipo para el pago de todas las demandas que se pierdan ante el CIADI, cuyos reclamos totales estarían hoy en el orden de los 8 a 10.000 MD; y este tipo de acuerdo se habría firmado a cambio de mayores préstamos del Banco Mundial.

c)  Las negociaciones con los “fondos buitre” a raíz de los juicios perdidos ante los Tribunales de Nueva York – con el fondo Elliot, de Paul Singer a la cabeza – apelan a la misma fórmula de pago que los del CIADI: pagos mínimos en efectivo y gran resto en bonos, cosa que los acreedores, en principio, no aceptan. El gobierno analiza la posibilidad de atenuar algunas consecuencias del pago triangulando las operaciones con la ayuda de otros “fondos buitre amigos” (amigos del vicepresidente Boudou, como el caso del fondo Gramercy) pero igual implican parte de pagos en efectivo.

d)  La suma de deudas reconocidas por el gobierno Kirchner a los holdouts es hoy de unos 11.500 MD pero con intereses acumulados reclamados, punitorios, gastos y honorarios pudiera llegar en total entre 15 y 20.000 MD.

e)  Con el Banco Mundial rige un paquete de préstamos para el trienio 2014-2016 por unos 3.000 MD en el marco del programa Estrategia de Asistencia al País (EAP) o “alianza estratégica”, que pesó y se entiende que pesará para forzar el reconocimiento de muchas de las deudas argentinas reclamadas ante el CIADI.

f)  Con el Banco Interamericano de Desarrollo – el mayor acreedor entre los organismos financieros internacionales – rige igualmente un programa análogo al del Banco Mundial: un plan EAP por 6.000 MD con vigencia para el trienio 2012-2015.

g)  Con el Fondo Monetario (FMI) no se volvieron a contraer préstamos después del pago total y por anticipado de la deuda por 9.530 MD efectuado con reservas internacionales del BCRA a principios de Enero de 2006 pero nuestro país sigue siendo miembro del Fondo y, por lo tanto, sujeto a sus deberes como Estado miembro en materia de revisiones fiscales anuales por el Artículo IV del Estatuto y por la confiabilidad de sus estadísticas. Las reiteradas demoras en la regularización de estos dos puntos le permitieron a la Argentina ganar tiempo con la manipulación de las cifras de inflación del INDEC y, a la vez, liberaron al Fondo de expedirse sobre la situación de solvencia fiscal de la Argentina.

h)  Las negociaciones en curso por la deuda en default con el Club de París han avanzado aparentemente más rápido en los últimos tiempos, en paralelo a las de Nueva York con los fondos buitre. La administración Kirchner reconoce una deuda por capital e intereses de 6.000 MD pero los miembros del Club le estarían reclamando entre 9.500 y 10.000 MD sumando intereses acumulados, multas y punitorios. El gobierno estaría buscando una refinanciación blanda contra nuevas inversiones y créditos externos, pero ello requiere la normalización de relaciones con el FMI. El viaje del ministro Kicillof a París del 20/1 para llevar una propuesta especial al Club, si bien su contenido no fue revelado, puede haber sido uno de los detonantes de la crisis y de las medidas gubernamentales en curso.

i)  La administración Kirchner apeló al uso de los BAADE, originalmente concebidos como parte del nuevo Blanqueo de Capitales, como forma de endeudamiento “normal” en bonos del Estado, aunque hasta ahora esta vía habría tenido poco éxito.

j)  El acuerdo de Diciembre pasado del gobierno con las grandes Cerealeras para que las mismas tomen deuda externa privada para prefinanciación de exportaciones y presten al Estado 1.800 MD contra Lebac a 6 meses de plazo, constituye una forma de financiamiento de emergencia de alto costo – dólar linked más 3.65 % – y muy corto plazo.

k)  La variante de colocación de deuda bajo la modalidad “dollar linked” – deuda en dólares que se paga en pesos ajustados por tipo de cambio oficial – puede ser “dinamita” en las actuales condiciones de crisis de Deuda porque la fuerte y rápida devaluación del peso unida a la cortedad relativa de los plazos de vencimiento afectan fuertemente la capacidad de repago de estas obligaciones. Esto es particularmente grave para varias provincias que han colocado así deuda en moneda extranjera (Buenos Aires, CABA, Córdoba, Chaco, Mendoza, etc.) y también para Empresas del Estado (caso YPF) y Privadas.

l)  Existe un acuerdo de pago con Repsol por la expropiación de las acciones de YPF que se mantiene en secreto (lo mismo que el convenio Chevron-YPF) pero ha trascendido que el monto a pagar por la Argentina sería del orden de los 5 o 6.000 MD. Los detalles acerca de la forma de pago habrían quedado parados en este momento por la crisis de Deuda Argentina aunque no cambiarían los compromisos asumidos.

m)  El pago de cupones PBI – producto del Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005 – implicaría abonar este año entre 3.500 y 4.000 MD o más. Esto sería, en gran parte, consecuencia de la sobre-estimación del PBI realizada por el INDEC al sub-estimar la Inflación del año 2013.

n)  Por último, los compromisos de la Hoja de Ruta Boudou estarían entrando en su recta final: liquidación del tema de los holdouts y arreglo con el Club de París para volver al Mercado Internacional de Capitales, esto es, para volver a endeudarse. Las presiones a este respecto parecen haberse potenciado y se sabe que existen varias iniciativas de paquetes de nuevos préstamos para obtener ulteriores refinanciaciones y/o proveerse de un “blindaje” bajo swaps de moneda para apuntalar las reservas.

La venta de títulos públicos en cartera de la ANSES – y presumiblemente también del BCRA y del BNA – es vista, en este sentido, como un preludio o ensayo de recolocación de deuda en el mercado, desprendiéndose el Estado de una parte de la Deuda acumulada intra-Sector Público que sirvió para traspasarle deuda con terceros. Con la particularidad que estos bonos se habrían comprado “caros”  y ahora se estarían vendiendo “baratos”, para frenar el alza del dólar Bolsa.

La actual Crisis de Deuda desatada en Enero del corriente año no retrasa sino que acelera los tiempos de definición de todo este esquema de re-endeudamiento generalizado y aumento sustancial de toma de nuevas deudas por parte del gobierno.


EN CONCLUSIÓN.

La administración Kirchner se encuentra hoy en medio de una tormenta financiera provocada por una nueva Crisis de Deuda Pública derivada de su adscripción al sistema de Deuda Perpetua.

Las autoridades, en complicidad con la oposición política y los grandes medios de comunicación, ocultan la naturaleza y gravedad del verdadero problema argentino que es la Deuda.

En otras palabras, que la causa de la crisis financiera que vivimos no es la Inflación-Devaluación, no es el Déficit Fiscal, no es el desequilibrio de la Balanza de Pagos, sino que la causa es la Deuda.

El gobierno trataría hoy, contra-reloj, de lograr un “blindaje” y/o un “salvataje” parciales que le permitan “pasar el Verano” pero su debilidad lo lleva a contradicciones flagrantes con su discurso oficial pasado (no Devaluación, no Inflación, no problema de Deuda), a desprolijidades abiertas en sus decisiones políticas y administrativas (acuerdos de precios, cepo cambiario, aumento de tarifas), y a concesiones mayúsculas en sus decisiones de gobierno (Chevron-YPF, pago a Repsol, acuerdos con fondos buitre y Club de París, re-endeudamiento generalizado).

Es el momento más peligroso en que una administración fracasada, para salvar su propia existencia, termina comprometiendo en forma más irreversible todavía las finanzas del Estado.

Y lo hace al amparo de una Clase Política – Oficialismo y Oposición – que se guarda de denunciar las cosas como son, y que por eso calla en la cuestión de la Deuda.

Todas las informaciones sobre lo que se está negociando en materia de Deuda son absolutamente secretas: no se informa a la opinión pública, a los organismos de contralor del Estado ni al Congreso.

Por eso el establishment financiero está relativamente tranquilo frente a los hechos, a la espera de definiciones que, como “pera madura”, van cayendo en sus manos por el simple “acomodamiento de los hechos”.

Es otro caso de aplicación de la regla básica de todas las crisis de Deuda y que hoy amenaza repetirse en la experiencia histórica argentina: la paradoja de salir de una crisis de Deuda con más endeudamiento.-