26 de julio de 2015

Los amos del universo


Los cuatro grandes bancos de Wall Street 
y sus ocho familias que gobiernan el mundo
por Alfredo Jalife-Rahme

A los multimedia rusos les ha dado por expurgar y señalar en forma específica a los cuatro oligopolios financieristas –los cuatro grandes megabancos– que controlan el mundo, como es el caso de una perturbadora investigación de Russia Today: Black Rock, State Street Corp., FMR (Fidelity), Vanguard Group  (Ver → Los dueños de los bancos ). 

Resulta también que la privatización global del agua es desplegada por los mismos megabancos de Wall Street, al unísono del Banco Mundial (http://goo.gl/DG6d3d), lo cual beneficia en su conjunto al nepotismo dinástico de los Bush que buscan controlar el Acuífero Guaraní en Sudamérica, uno de los mayores de agua dulce del planeta (http://goo.gl/yROqaW).

Ya desde 2012 el anterior legislador texano Ron Paul –padre del candidato presidencial Rand, uno de los creadores del apóstata Partido del Te, venido a menos, pero uno de los mejores fiscalistas de EU– había señalado que “los Rothschild poseen acciones de las principales 500 trasnacionales de la revista Fortune (http://goo.gl/D71NjX)” que son controladas por “los cuatro grandes (The Big Four)”: Black Rock, State Street, FMR (Fidelity) y Vanguard Group.

Ahora Lisa Karpova, de Pravda.ru, penetra los dédalos de las finanzas globales y comenta que se trata de “seis, ocho o quizá 12 familias las que verdaderamente dominan el mundo, a sabiendas de que es un misterio (¡supersic!) difícil de descifrar (http://goo.gl/jSYc84)”.

¿Cómo puede existir en el siglo XXI ultratecnificado y transparentemente democrático, como pregonan sus turiferarios también y tan bien controlados, tanta opacidad para conocer quiénes son los plutocráticos megabanqueros oligopólicos/oligárquicos que controlan las finanzas del planeta?

Karpova sentencia que las ocho (¡supersic!) reducidas familias, que han sido ampliamente citadas en la literatura, no se encuentran lejos de la realidad: Goldman Sachs, Rockefeller, Loeb Kuhn y Lehman (en Nueva York), los Rothschild (de París/Londres), los War­burg (de Hamburgo), los Lazard (de París), e Israel Moses Seifs (de Roma). ¡Vaya lista polémica donde, a mi juicio, ni son todos los que están, ni están todos los que son!

Karpova emprendió el inventario de los mayores bancos del mundo y se percató de la identidad de sus principales accionistas, así como de quienes toman las decisiones. Alguien podrá criticar, no sin razón, que el inventario de Karpova no alcanza la sofisticación de Andy Coghlan y Debora MacKenzie, de la revista New Scientist, quienes develan la plutocracia bancaria y sus redes financieristas –el uno por ciento que gobierna el mundo–, basados en una investigación de tres teóricos de los sistemas complejos (http://goo.gl/AHSRWb), pero que al final de cuentas coincide en forma sorprendente, pese a su sencillez indagatoria.

Karpova descubrió que los siete megabancos de Wall Street controladores de las principales trasnacionales globales son: Bank of America, JP Morgan, Citigroup/Banamex, Wells Fargo, Goldman Sachs, Bank of New York Mellon y Morgan Stanley. Karpova encuentra que los megabancos de marras son controlados a su vez por el núcleo de “cuatro grandes (the big four)”: Black Rock, State Street Corp., FMR (Fidelity) y Vanguard Group.

Estos son sus hallazgos de los controladores de cada uno de los siete megabancos:

1) Bank of America: State Street Corp., Vanguard Group, Black Rock, FMR (Fidelity), Paulson, JP Morgan, T. Rowe, Capital World Investors, AXA, Bank of NY Mellon; 
2) JP Morgan: State Street Corp., Vanguard Group, FMR (Fidelity), Black Rock, T. Rowe, AXA, Capital World Investor, Capital Research Global Investor, Northern Trust Corp., y Bank of Mellon; 
3) Citigroup/Banamex: State Street Corp., Vanguard Group, Black Rock, Paulson, FMR (Fidelity), Capital World Investor, JP Morgan, Northern Trust Corporation, Fairhome Capital Mgmt y Bank of NY Mellon; 
4) Wells Fargo: Berkshire Hathaway, FMR (Fidelity), State Street, Vanguard Group, Capitl World Investors, Black Rock, Wellington Mgmt, AXA, T. Rowe y Davis Selected Advisers; a
5) Goldman Sachs: los cuatro grandes, Wellington, Capital World Investors, AXA, Massachusetts Financial Service y T. Rowe; 
6) Morgan Stanley: los cuatro grandes, Mitsubishi UFJ, Franklin Resources, AXA, T. Rowe, Bank of NY Mellon e Jennison Associates, y 
7) Bank of NY Mellon: Davis Selected, Massachusetts Financial Services, Capital Research Global Investor, Dodge, Cox, Southeatern Asset Mgmt. y los cuatro grandes.

De los cuatro grandes que dominan a los siete megabancos y gozan de traslapes e interacciones solamente desglosa a quienes controlan State Street y Black Rock.

A) State Street: Massachusetts Financial Services, Capital Research Global Investor, Barrow Hanley, GE, Putnam Investment y … los cuatro grandes (¡ellos mismos son accionistas!), y 
B) Black Rock: PNC, Barclays e CIC.

Da el ejemplo de traslapes/interacciones, como PNC, que es controlado por tres de los cuatro grandes: Black Rock, State Street y FMR (Fidelity).

En su libro Guerra de divisas, el autor chino Song Hongbing (http://goo.gl/kg27vS), en ese entonces catalogaba a los Rothschild como la familia más rica del planeta, con un descomunal capital de 5 billones de dólares (http://goo.gl/oXKTds).

Si los Rothschild fueran país, habrían tenido entonces, el quinto (¡supersic!) sitial del ranking global detrás del PIB de 7.3 billones de dólares de India (cuarto lugar) y mayor que Japón de 4.8 billones de dólares (quinto) y antes que Alemania (sexto), Rusia (séptimo), Brasil (octavo) y Francia (noveno).

Ya había citado (http://goo.gl/T56NYH) un artículo del mismo The Economist –también propiedad, como The Financial Times, del grupo Pearson–: todos controlados por la matriz Black Rock, uno de los cuatro grandes –en el que se demostraba a las trasnacionales que controla Black Rock (http://goo.gl/LTmC6O): principal accionista de Apple, Exxon Mobil, Microsoft, GE, Chevron, JP Morgan, P&G, Shell, Nestlé (http://goo.gl/G0NLuj), sin contar su tenencia de 9 por ciento de acciones de Televisa.

Según Karpova, los cuatro grandes controlan además a las mayores trasnacionales anglosajonas: Alcoa; Altria; AIG; AT&T; Boeing; Caterpillar; Coca-Cola; DuPont; GM; H-P; Home Depot; Honeywell; Intel; IBVM; Johnson&Johnson; McDonald’s; Merck; 3M; Pfizer; United Technologies; Verizon; Wal-Mart; Time Warner; Walt Disney; Viacom;Rupert Murdoch’s News; CBS; NBC Universal. ¡Los dueños del mundo!

Como si lo anterior fuera poco, Karpova comenta que la Reserva Federal (la Fed) comprende 12 bancos, representados por un consejo de siete personas, y representantes de los cuatro grandes.

Al final del día la Fed está controlada por los cuatro grandes privados: Black Rock, State Street, FMR (Fidelity) y Vanguard Group.

A mi juicio, es muy probable que existan imprecisiones que serían producto de la propia opacidad de los megabanqueros.

En la fase de la “guerra geofinanciera (http://goo.gl/mJJLYn)”, lo que cuenta es la percepción de los analistas financieros de China y Rusia que sentencian la existencia de cuatro grandes y ocho familias, entre las que destacan los banqueros esclavistas Rothschild: controladores en su conjunto de otro tanto de megabancos y de la Fed.

¡Los amos del universo!


12 de julio de 2015

Dékada ganada: el mito del desendeudamiento


EL AUMENTO DE LA DEUDA PÚBLICA EN 2014

Por Héctor GIULIANO 
(9.7.2015).

Cristina-Kicillof. La mentira del desendeudamiento
Hace pocos días el Ministerio de Economía (MECON) dio a conocer el último Informe trimestral sobre Deuda Pública del Estado Central, según datos al 31.12.2014.

Este informe permite actualizar el cuadro de situación del endeudamiento fiscal y, en particular, corrobora el gran aumento de la Deuda producido durante el ejercicio poniendo consecuentemente en claro la falsedad del llamado “des-endeudamiento” Kirchner ya que en el 2014 la Deuda se incrementó en 19.000 MD (Millones de Dólares).

Estas cifras oficiales tienen una doble importancia porque muestran – con un desfase de seis meses - el grave estado de la Deuda al cierre del ejercicio pasado y además dan una idea cierta de la herencia que recibirá la próxima administración de gobierno.

MONTO DE LA DEUDA.

El stock de Deuda registrada suma – según el MECON – 233.300 MD (siempre con redondeo): 221.700 MD de Deuda Performing o en cumplimiento de pago de Intereses y 11.600 MD de Holdouts o bonistas que no entraron en el Megacanje Kirchner-Lavagna 2005-2010.

Por tipo de moneda, el 35 % de la Deuda Performing está nominada en pesos (77.900 MD) y el 65 % en Moneda Extranjera (143.900 MD).

VENCIMIENTOS DE CAPITAL.

Siempre según los datos oficiales de referencia, los vencimientos de Principal o Capital de la Deuda Performing son de 43.100 MD para el 2015.

Esta cifra no es coincidente con la prevista en el Presupuesto 2015 (Ley del Congreso 27.008), que consigna vencimientos por 53.600 MD para el corriente año.

Absolutamente la totalidad de estos vencimientos de Capital se refinancia con nuevas obligaciones, pagando así Deuda con Deuda - que es exactamente lo contrario de lo que dice el ministro Kicillof – y además se contempla la toma de deuda nueva por 17.700 MD: en total, 71.300 MD por operaciones de re-endeudamiento y deuda adicional.

DEUDA NO COMPUTADA POR HOLDOUTS.

El gobierno Kirchner toma como base para todas sus informaciones la Deuda Performing de 221.700 MD y no computa para sus cálculos los 11.600 MD de Deuda con los Holdouts (6.400 MD de Capital y 5.300 de Intereses).

Pero la cifra real que finalmente terminaría pagando el Estado Argentino a los holdouts se estima – según las fuentes – entre 20 y 30.000 MD.

Ya el propio gobierno reconoce que la cifra a pagar estaría entre los 20-22.000 MD y a ello habría que agregar una relevante masa de dinero acumulativa por intereses, punitorios, honorarios y gastos, de los que no se tiene idea todavía.

DEUDA NO COMPUTADA POR CIADI.

La Argentina arrastra deudas crecientes por fallos en contra del país ante los tribunales arbitrales del CIADI (Banco Mundial) y otras instancias internacionales.

Se entiende que existen entre 25 y 30 juicios de este tipo, de los cuales varios tienen sentencia en firme y otros están en proceso de fallos igualmente en contra.

Se habla de reclamos totales por un piso de 8-10.000 MD pero no hay cifras conocidas respecto a los importes a pagar por las causas ya perdidas. 

DEUDA NO COMPUTADA POR CUPONES PIB.

La administración K no toma en cuenta tampoco el saldo restante a pagar por los Cupones ligados al PIB – incorporados según el Megacanje 2005 – que se estima entre 10-15.000 MD y que no son Deuda Contingente sino Deuda en Firme.

INTERESES A PAGAR.

El total de los intereses a pagar en el futuro forma parte lógicamente de las obligaciones del Estado – porque, cuando se debe, se debe capital e intereses - y estos servicios por intereses se pagan en efectivo como Gasto Corriente.

Según el Presupuesto 2015 los Intereses a Pagar este año son 96.200 M$ (Millones de Pesos), equivalentes a 10.200 MD.

El acumulado de intereses a ser abonados en el futuro sobre la Deuda Performing es de unos 75.000 MD según el MECON y – lo mismo que los vencimientos anuales de Capital – se muestran en la información oficial en forma decreciente, como si el Principal se cancelara a su vencimiento reduciendo así los importes de Deuda y de Intereses.

Pero esta forma de presentación de los datos es engañosa porque parten del falso supuesto que las obligaciones se van abonando a medida que caen mientras que, en cambio, dado que la Deuda por Capital no se amortiza sino que se refinancia íntegra y permanentemente, y que además se toma Deuda Nueva, no sólo no bajan en la realidad los importes de Principal sino tampoco los importes de sus Intereses.

ESTIMADO DE LA DEUDA ACTUAL.

Partiendo de los datos oficiales ahora conocidos – 233.300 MD – y agregándole la deuda no computada por Cupones PIB (10-15.000 MD) y el excedente previsible sobre la deuda con los Holdouts (otros 10-15.000 MD según como se lo considere), tendríamos que el total real de la Deuda Pública ajustado resultante estaría por encima de los 250.000 MD, sin contar los intereses.

A esto cabe agregar la nueva deuda que viene siendo colocada este año – en pesos y en moneda extranjera – que a la fecha acumularía unos 64.000 M$ (Millones de Pesos, equivalentes a 7.000 MD), con lo que tendríamos que la Deuda actual sería del orden de los 260.000 MD en cabeza del Estado Central. 

DEUDA PÚBLICA NACIONAL.

El Informe del MECON muestra sólo los datos de la Deuda Pública Argentina correspondientes al Estado Central.

Estas cifras no incluyen, por lo tanto, la Deuda de Provincias/Municipios, Empresas del Estado, Organismos Nacionales, Fondos Fiduciarios, Banco Central (BCRA) ni juicios contra el Estado con sentencia en firme.

No hay forma de estimar siquiera el monto de esta Deuda Pública Nacional porque el gobierno oculta la magnitud de todo este conjunto de obligaciones públicas.

Sólo se conoce la Deuda cuasi-fiscal del BCRA, que según datos actualizados al 30.6.2015 es de unos 63.000 MD: 
a) 22.200 MD por deuda directa en moneda extranjera – 7.100 MD por Depósitos Bancarios y 15.100 MD por préstamos de otros Bancos Centrales (China, Francia y BIS de Basilea principalmente) – y 
b) 370.350 M$ (equivalentes a 40.800 MD) por deuda indirecta en moneda extranjera, correspondiente a Lebac/Nobac.

Aparte del BCRA hay cifras – no actualizadas – de la Deuda Consolidada de las Provincias por 182.000 M$ (al 30.6.2014) , equivalentes a unos 22.400 MD; la mitad de la cual está tomada con el Gobierno Nacional. 

El monto de la Deuda Pública Nacional es así un misterio pero, considerando la Deuda Indirecta del Estado (Empresas, Organismos y Fideicomisos) y el problema de los juicios con sentencia en firme pudiera duplicar quizás el total de la Deuda del Estado Central.

Una de las formas en que el gobierno de Grecia ocultó información sobre el extraordinario aumento de su Deuda Pública al Eurostat – la oficina de Estadísticas de la Comisión Europea – fue, entre otros rubros, la omisión de la Deuda Pública Indirecta. 

AUMENTO DE LA DEUDA.

Éste es probablemente el punto más relevante del Informe de Deuda Pública del MECON al cierre del 2014.

Según el Cuadro de Flujos y Variaciones de la Deuda Pública de dicho informe el stock de la deuda del Estado Central aumentó durante el año 2014 en 18.900 MD, prácticamente 19.000.
Este resultado – que desmiente abiertamente el mito del Des-endeudamiento K) es producto de nuevo financiamiento por 40.100 MD menos sólo 2.700 MD de Amortizaciones/Cancelaciones, lo que deja un aumento neto de la Deuda de 37.400 MD.

Tal incremento total de 40.000 MD de Deuda se reduce, sin embargo, a los 19.000 MD citados debido a los ajustes de valuación durante el 2014 - fundamentalmente licuación de la deuda en pesos re-expresada en dólares a raíz de la devaluación – por un equivalente a 16.400 MD.

También incidieron en esta baja 5.600 MD en pesos de los BOGAR 2018/2020, correspondientes a deudas provinciales con el Estado. 

DEUDA INTRA-ESTADO.

El 61 % de la Deuda Performing – los 221.700 MD – es Deuda intra-Sector Público y sus principales tenedores son la ANSES, el BCRA y el Banco Nación (BNA):
a) El 64 % del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES – que administra la plata de los jubilados – 327.500 M$ (equivalentes a 36.000 MD) sobre un total de 511.700 M$ del Fondo a fines de Febrero de 2015 – está prestado al Tesoro a través de Títulos Públicos.
b) Según el último Balance semanal del BCRA – al 30.6.2015 – el Gobierno le debe al Banco 88.700 MD: 58.700 por Letras intransferibles dadas a cambio de las reservas internacionales que se tomaron para pagar Deuda Externa – y 272.350 M$ (equivalentes a 30.000 MD) por Adelantos Transitorios al Tesoro.
c) El BNA (Banco Nación) – cuyo “objeto primordial es prestar asistencia financiera a las micro, pequeñas y medianas empresas” – tendría hoy la mitad de su cartera prestada al Estado (vía títulos públicos y créditos directos), que pasarían en su conjunto los 150.000 M$ (equivalentes a más de 16.000 MD), con datos actualizados a confirmar.
Toda una serie de organismos del Estado, aunque por sumas mucho menores, también desvían o distraen los fondos que tienen destinos y/o partidas específicas para que el Tesoro atienda con este dinero el Gasto Público en general pero el pago de la Deuda con Terceros en particular: Procrear, Lotería, INDER, FFSIT, AGP, CAMMESA, ENARSA, FFRE, RRRH, IAF, SRT y otros.

Toda esta enorme Deuda intra-Estado es impagable y ha crecido en forma extraordinaria bajo la administración Kirchner como forma de traspaso de la mayor parte de la Deuda Externa con Terceros – Acreedores Privados y Organismos Financieros Internacionales – a Deuda Interna intra-Sector Público.

Se supone que la mayor parte de esos servicios de deuda pagados a terceros son a los que hizo referencia la presidenta CFK cuando auto-calificando a la Argentina de “pagadora serial” por sus pagos récords históricos de Deuda Externa dijo que la administración Kirchner había pagado 190.000 MD en 10 años.

El gobierno no ha suministrado información desagregada alguna sobre esta cifra pero se descuenta que corresponde en su mayoría a la deuda con terceros traspasada al propio Sector Público.

Con una importante triple particularidad:
a) Que esta Deuda intra-Estado (como toda la Deuda Pública en su conjunto) no tiene capacidad demostrada de repago por lo que es motivo de refinanciación permanente.
b) Que como una gran porción de esta deuda está en pesos – caso de los 21.400 M$ de Bonos ajustados por CER (que están en manos de la ANSES) y también letras de corto/mediano plazo – las obligaciones en moneda local van licuando parte de su valor en dólares por devaluación y por sub-indexación del CER, que replica el IPC Oficial.
c) Que habiendo así “desagotado” una alta proporción de la Deuda Externa - pasando deuda impagable al propio Sector Público - el país se acerca ahora al objetivo buscado con el Megacanje Kirchner-Lavagna del 2005 primero y con la Hoja de Ruta Boudou del 2008 después, en cuanto a volver al Mercado Internacional de Capitales, o sea volver a colocar Deuda Externa, como ya lo está haciendo la administración K a través de bonos en dólares comercializables en el Exterior, préstamos de China, Banco Mundial, BID, CAF y otros).
Es decir, que el rol de la Deuda intra-Estado durante la “Década ganada” ha sido descargar Deuda Externa impagable a costa de traspasarla al propio Estado para así poder volver a endeudarse en el Exterior

HERENCIA DE LA DEUDA K.

Este proceso sistemático de pago privilegiado de la Deuda Externa con Terceros –Acreedores Privados y Organismos Financieros Internacionales – derivando la mayor parte de la deuda impagable al propio deudor – el Estado Argentino – está acelerando ahora su mecanismo de re-endeudamiento en las postrimerías del gobierno CFK: más deuda del Tesoro, más deuda del BCRA, más deuda de las Provincias, más deuda de las Empresas del Estado (con YPF a la cabeza) y más deuda acumulada por juicios contra el Fisco (con los Holdouts y los reclamos ante el CIADI en primer plano).

La administración Kirchner tenía una Deuda Pública de 150.000 M$ en 2005 – después del Megacanje K – y hoy, después de haber abonado (según la presidenta) casi 200.000 MD en una década, la Deuda no bajó sino que supera los 250.000 MD: aproximadamente 100.000 MD más.

Tal es el mito del Desendeudamiento Kirchner, una falsedad que el establishment financiero – local e internacional – soslaya y que la oposición política – en el planteo de los principales candidatos de la partidocracia – no sólo omite atacar sino que, por el contrario, pondera ese falso desendeudamiento que parte del supuesto que la Deuda intra-Estado no se pagará nunca, que con ello se licuarán las obligaciones con los entes oficiales, que el Fisco y el Pueblo Argentino se “tragarán” su propia deuda impagable y que entonces la Argentina podrá volver “exitosamente” al Mercado Internacional para colocar más Deuda Externa con Terceros.-

2 de julio de 2015

La "ayuda a Grecia"



La casi totalidad de los fondos entregados por Europa a Grecia ha servido para reembolsar los créditos de los bancos privados, principalmente franceses y alemanes.


Lo  declara Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía:
Con sus sacrificios, Grecia ha salvado a los bancos europeos 

Christophe Servan
3 de julio de 2015

Las crisis llenas de peripecias tienen una ventaja —pues acarrean una consecuencia positiva—: les hacen creer a los políticos que tienen que dar absolutamente su opinión en caliente ante sus conciudadanos, aunque más les valdría callarse. Contrariamente a las entrevistas detenidamente preparadas, estas intervenciones intempestivas revelan en unos (lo cual es desgraciadamente raro) un espíritu agudo, mientras se pone la incompetencia, el cinismo y las cobardías de los otros.

Así, al ser interrogado sobre la crisis griega, François Hollande declaraba a la puerta del palacio del Eliseo: “Actualmente la economía francesa es robusta, mucho más robusta que hace cuatro años”. Sin embargo, el INSEE anunciaba al mismo tiempo un nuevo aumento de la deuda pública francesa, la cual —batiendo todos los récords— ya representa el 97,6 % del PIB. Cabe recordar que cuando Hollande accedió a la presidencia de la República, la deuda equivalía al 86% del PIB.

Para no quedarse atrás, el mismo día Nicolas Sarkozy atacaba en su viaje a Madrid a Alexis Tsipras en los siguientes términos: “¡Qué cinismo, qué demagogia, qué irresponsabilidad!”. Ahora bien, no hacía ni veinticuatro horas que Túnez había sufrido un salvaje atentado terrorista que nunca se habría producido si Nicolas Sarkozy no hubiera desencadenado cuatro años antes una intervención militar tan demagógica como irresponsable. Tanto en un caso (incompetencia) como el otro (cinismo) la cosa da ganas de vomitar.

Afortunadamente también hay gente competente e intelectualmente honesta que reflexiona antes de hablar. Buena prueba de ello es el artículo publicado por The Guardian de Londres y en el cual, sin recurrir a los habituales clichés, el economista Joseph Stiglitz (premio Nobel de 2001, profesor en la universidad de Columbia) pone los puntos sobre las íes. Es cierto que, junto con Paul Krugman (premio Nobel de 2008, profesor en Princeton), forma parte de ese puñado de economistas cuya fama es tal que pueden decir lo que piensas sin tener que dar cuentas a nadie. He aquí, en sustancia, lo que escribió el día después de que Alexis Tsipras hubiera convocado el referéndum del domingo 5 de julio.

Ha resultado devastadora la lógica económica subyacente al plan que la Troika diseñó hace cinco años para rescatar a Grecia. Nunca en la Historia un plan deliberado ha tenido consecuencias tan catastróficas, y lo peor es que ni la Troika ni los dirigentes europeos han sacado de ello la menor lección. Así lo prueba la exigencia de un excedente primario del 3,5% en 2018 (que figura en la última propuesta de Juncker). No hay en todo el mundo un solo economista que no haya calificado este objetivo de totalmente irrealista.

Stiglitz recuerda seguidamente lo que ha repetido en diversas ocasiones, a saber, que la casi totalidad de los fondos entregados por Europa a Grecia ha servido para reembolsar los créditos de los bancos privados, principalmente franceses y alemanes; y como para subrayar que nosotros también estamos en deuda con Grecia, recurre a una incisiva fórmula: “Grecia ha pagado un precio altísimo para salvar el sistema bancario de los Estados acreedores”.

Por último aborda la cuestión de fondo —la democracia— y declara: “Preocuparse por la legitimidad popular nunca le ha interesado a la eurozona, que es un proyecto que dista mucho de ser democrático”. Y concluye: “Ahora, dieciséis años después de que se iniciara, constatamos que semejante proyecto es la antítesis de la democracia. Lo único que interesa a un gran número de dirigentes europeos es eliminar a Alexis Tsipras, cuyo gobierno de izquierdas está en completa oposición con los métodos que han originado tantas desigualdades, al tiempo que se afirma como un bastión contra el poder ilimitado del dinero.”

© Boulevard Voltaire