12 de mayo de 2016

Wall Street y el dinero electrónico


"Imagínese un mundo donde el gobierno, esa entidad absolutamente corrompida, puede decidir quién puede usar el dinero que le corresponde y quién no."

Reunión secreta en Wall Street para implantar el dinero electrónico
9 MAYO, 2016


Una “reunión secreta” que ha involucrado a más de 100 ejecutivos de algunas de las mayores instituciones financieras en los Estados Unidos, se ha llevado a cabo en la ciudad de Nueva York.

Durante esta “reunión secreta”, una compañía conocida como “Chain”, dio a conocer una tecnología que transforma los dólares estadounidenses en activos digitales “puros”.

Según los informes, en la reunión había representantes de Nasdaq, Citigroup, Visa, Fidelity, Fiserv y Pfizer; la empresa Chain afirma estar asociada con Capital One, State Street y First Data.

Esta tecnología “revolucionaria” está destinado a cambiar completamente la forma en que usamos el dinero, y representaría un paso importante hacia la implantación final de una sociedad sin dinero en efectivo.

Pero si realmente este nuevo sistema basado en dinero digital tuviera que ser tan bueno para la sociedad, ¿por qué se discutió sobre ello en una reunión secreta entre banqueros y financieros de Wall Street?

La noticia sobre esta reunión, que debía ser secreta, apareció en un medio de masas: Bloomberg, lo que nos indica que la existencia de la reunión, probablemente ha sido filtrada de forma interesada para empezar a sembrar a la opinión pública con lo que se avecina .

Así es como lo presentaba Bloomberg en su artículo titulado “Dentro de la reunión secreta donde Wall Street probó el dinero Digital” …

Un lunes de este pasado mes de abril, más de 100 ejecutivos de algunas de las instituciones financieras más grandes del mundo, se reunieron privadamente en la oficina de Nasdaq Inc. enTimes Square.

No estaban allí sólo para hablar de blockchain, la nueva tecnología, (base para la creación de criptodivisas como Bitcoin), que algunos predicen que transformará el mundo de las finanzas, sino para construir y experimentar con el software en cuestión.

Al final de la reunión, los asistentes habían visto algo revolucionario: dólares estadounidenses convertidos en activos digitales puros, capaces de ser utilizados para ejecutar y liquidar una transacción al instante.

Esa es la promesa de un blockchain, un sistema de transacción de dinero instantáneo y fiable, que sustituye al sistema de transacción de dinero habitual, engorroso y propenso a provocar errores y mediante el cual se pueden tardar días en mover el dinero de un lugar a otro o en realizar cualquier transacción comercial.

Mientras que el efectivo en una cuenta bancaria es gestionado electrónicamente en la actualidad, hay una clara diferencia entre ese sistema y lo que significa decir que el dinero es realmente digital. Los pagos electrónicos en realidad son sólo intercambios de mensajes que el efectivo necesita para pasar de una cuenta a otra, y el intercambio de esta información entre las cuentas, es lo que añade tiempo al proceso de pagos y los hace farragosos. 
Para los clientes, mover dinero entre cuentas puede tardar días ya que los bancos esperan confirmaciones de uno y otro lado antres de completar las transacciones. Los dólares digitales, sin embargo, están pre-cargados en un sistema que utiliza un blockchain. A partir de ahí, se pueden intercambiar de inmediato para cualquier transacción.

“En lugar de mover un registro o un mensaje, lo que se mueve es el activo real. El pago y la liquidación se convierten en la misma cosa”


Esto puede parecer un gran avance tecnológico y comercial, pero en realidad debería alarmar a todo el mundo.

Y máxime cuando son los grandes capitostes de Wall Street los que dan estos pasos decisivos mediante reuniones secretas.

Hasta ahora existía la percepción de que proyectos como el Bitcoin, eran algo contracultural, que actuaba en contra de los intereses de estas élites financieras.


Craig Wright
Curiosamente y de forma casi simultánea, las élites de Wall Street se han reunido para utilizar esta tecnología con el dólar y a la vez, el inventor del Bitcoin, que se ocultaba tras el pseudónimo de Satoshi Nakamoto, se presenta ante el mundo como un empresario australiano llamado Craig Wright.

Todo ello marca un punto de partida definitivo hacia la implantación del dinero electrónico en todo el planeta, un proceso avanzado ya en varios países.

En Suecia, por ejemplo, el 95% de todas las transacciones de venta al por menor ya se realizan sin dinero en efectivo y se están eliminando cientos de cajeros automáticos. En Dinamarca, los funcionarios del gobierno tienen el objetivo declarado de “erradicar el dinero en efectivo” para el año 2030. Y en Noruega, el mayor banco del país ha hecho un llamamiento público para la eliminación completa de todo el dinero en efectivo.

Otros países de Europa ya han prohibido las transacciones en efectivo por encima de cierta cantidad.

El impulso global hacia una sociedad sin dinero en efectivo se está intensificando, porque tanto a los bancos como a los gobiernos, les interesa implementarlo.

El fin del dinero físico en efectivo significa el fin de la libertad de todos los ciudadanos.

El dinero electrónico implicará que todas nuestras transacciones, aunque consistan en comprarnos un chicle, podrán ser controladas y monitoreadas por las autoridades y será pues, el fin definitivo de nuestra privacidad.

Los gobiernos nos dicen que acabando con el dinero en efectivo, podrán perseguir a los traficantes de drogas, a los evasores de impuestos, a los terroristas y a los que lavan dinero sucio; pero en realidad, su objetivo es controlar completamente todas nuestras transacciones financieras y por lo tanto nuestras vidas.

“Luchar contra el crimen” es el típico subterfugio que se utiliza habitualmente para engañar a las mentes débiles y crédulas, que aún creen en la supuesta bondad del sistema y de los dirigentes que lo manejan.

Mientras estamos distraídos con mil y una estupideces políticas, estas élites llevan a cabo sus planes reales sin que nos percatemos de ello.

Y uno de los puntos clave para alcanzar sus objetivos es precisamente la abolición del dinero en efectivo, para convertirnos a todos en esclavos completamente dependientes.

Imagínese un mundo donde el gobierno, esa entidad absolutamente corrompida, puede decidir quién puede usar el dinero que le corresponde y quién no.

Cualquier persona molesta o rebelde, cuyas opiniones puedan ser calificadas como “desestabilizadoras” para el sistema, verá como le cortan el acceso a cualquier vía de pago con la que subsistir.

Si el gobierno decide que alguien “no es legal”, se le negará la opción e comprar, vender, abrir una cuenta bancaria, conseguir un trabajo, subir a un tren o un avión, comprar gasolina para su coche…

Es literalmente la implantación de una nueva esclavitud, que complementada con el control total de internet y la vigilancia exhaustiva de todo lo que escribimos y decimos, sienta las bases para el establecimiento de la mayor tiranía de toda la historia.

Ahora ya se han reunido los gerifaltes de Wall Street para discutir cómo van a implementarlo…

¿Aún hay alguien tan ingenuo como para creer que el dinero y las criptodivisas son algo positivo que acabará con el poder real de los grandes banqueros?

Todo está perfectamente planeado…

Fuente: PUEBLOSHABLAN 

11 de mayo de 2016

Deuda Eterna. El negocio continúa.

"... el BCRA tiene un stock acumulado de Lebacs igual a la Base Monetaria (569.700 contra 572.600 M$ respectivamente) o, dicho de otro modo: que del total del dinero emitido, la mitad está retenido por el propio banco emisor pagando por ese dinero tasas de interés altísimas."
[...]"...Con este procedimiento el BCRA estimula y subsidia el negocio financiero bancario..."



DEUDA EXTERNA Y ROL DEL BANCO CENTRAL
Por Héctor GIULIANO (6.5.2016)

El nuevo gobierno Macri está agravando la crisis financiera estructural del Banco Central (BCRA) heredada de la administración Kirchner.

En base a los datos del último Estado resumido de Activos y Pasivos de la entidad – al 30.4 pasado – pueden identificarse algunos puntos clave que fundamentan esta aseveración:

a) El BCRA no posee, en la práctica, reservas propias: si a las Reservas Brutas (de 34.400 MD-Millones de Dólares) se le restan los 8.400 MD de Encajes bancarios en moneda extranjera y los 10.800 MD de Otros Pasivos (subtotal 19.200 MD) tenemos que el saldo neto se reduce a 15.200 MD.

b) Desde el punto de vista de su disponibilidad, a este saldo habría que descontarle los 5.000 MD del préstamo del grupo de bancos internacionales liderado por la banca Morgan, del 29.1 - dado bajo términos que se mantienen en secreto – porque los mismos están computados dentro de las reservas pero no han sido efectivizados sino que figuran todavía como Pase Pasivo.

c) Pero, además, el BCRA tiene otro rubro de deuda cuasi-fiscal – el más relevante dentro de sus pasivos con terceros - por 570.000 M$ (Millones de Pesos), que corresponde al stock de Lebac y cuyo monto equivale a 40.000 MD (al tipo de cambio mayorista de referencia de 14.2582 $/US$).

d) Esta enorme masa de pasivos a cortísimo plazo – aproximadamente la mitad tendría hoy una vida media de 30 días – se renueva totalmente a medida que se producen sus vencimientos cada semana (los días martes); y, como agravante, se toma sistemáticamente deuda adicional por este concepto.

e) El stock de las Lebacs era de 346.300 M$ al 7.12.2015 y ha tenido un aumento del 65 % hasta la fecha (los 570.000 M$ citados).

f) El BCRA no tiene solvencia ni liquidez demostrada para cumplir con esta masa de endeudamiento de cortísimo plazo; como no sea emitiendo más deuda o más dinero sin respaldo.

g) Para atraer estos capitales financieros que se colocan en lebacs el nuevo Directorio del BCRA ha incrementado en forma extraordinaria las tasas de interés implícitas que paga por esta deuda, llevándolas al récord del 38 % anual a 35 días y con curva de rendimientos invertida, esto es, que – al contrario de la lógica tradicional – las tasas de más corto plazo son más elevadas que las de largo.

h) Estimando una tasa promedio del 34 % - sobre la masa de Lebac de 570.000 M$ - esto representa una pérdida por Intereses Pagados de casi 200.000 M$ (194.000) en un año para el BCRA.

i) Aunque la gran mayoría de las Lebacs están en pesos – sólo 3.800 MD están en moneda extranjera (equivalentes a 54.350 M$) – esta impresionante masa de dinero es retenida por el BCRA, a costa de las altísimas tasas de interés de referencia, que paga por una deuda que no es propiamente voluntaria sino que se utiliza para evitar que los capitales colocados en letras no se transfieran a la compra de dólares.

j) Dicho con otras palabras: que la extraordinaria deuda por Lebacs muestra el costo de la política cambiaria en función del tradicional arbitraje financiero entre tipos de cambio y tasas de interés: pago de altas tasas para que los fondos no se vayan al dólar. Lo que, a su vez, alienta la entrada de capitales golondrina o especulativos de muy corto plazo, que obtienen altísimas ganancias a través del diferencial entre tasas locales e internacionales bajo un esquema de dólar estable e incluso retrasado frente a la inflación real.

k) Por esta razón, las Lebacs debieran ser descontadas también de las reservas netas – calculadas en el punto a) – ya que si el BCRA no las remunerara de esta manera los fondos no absorbidos dejarían de tomarlas, aumentando así la Base Monetaria (BM) y acentuando consecuentemente las presiones inflacionarias por emisiones sin correlato en incremento del PBI. Quedando de este modo un saldo de reservas netas negativo que llegaría a unos 25.000 MD.

l) Todas las semanas – los días martes – el oligopolio de la decena de grandes bancos tomadores de Lebac se presenta ante el BCRA con la carta de juego extorsiva de pasar por el escritorio a renovar las letras que vencen o pasar por la caja a cobrarlas; y el BCRA responde con la aceptación virtualmente total de las ofertas recibidas para renovar dichos vencimientos y colocar incluso obligaciones adicionales.

m) Hoy se da así en la Argentina el despropósito financiero de que el BCRA tiene un stock acumulado de Lebacs igual a la Base Monetaria (569.700 contra 572.600 M$ respectivamente) o, dicho de otro modo: que del total del dinero emitido, la mitad está retenido por el propio banco emisor pagando por ese dinero tasas de interés altísimas.

n) El extinto Dr. Esteban Cottely – un experto en materia monetaria y cambiaria – sostenía hace ya muchos años y con total fundamento el principio de que era un absurdo que el BCRA pagase interés por su propio dinero, es decir, por el dinero emitido (como era entonces el caso de la Cuenta de Regulación Monetaria, en la época de Martínez de Hoz). Lo que hoy se vuelve a dar bajo el mecanismo de colocación sistemática de Lebacs como forma de contracción monetaria – que tiene análogos efectos recesivos - en lugar de aumentar (si fuese el caso) los niveles de encaje bancarios, que no tienen costo para el Banco.

o) Con este procedimiento el BCRA estimula y subsidia el negocio financiero bancario – al que se agrega la colocación diaria permanente de una masa de letras overnight, con las que se remuneran los saldos de caja de todos los bancos desde la hora de cierre de cada jornada hasta la mañana del día siguiente (!) – subsidia el dinero ocioso de las entidades financieras y retrae la masa prestable de los bancos para el crédito al Sector Privado de la Economía.

p) De esta manera, el gobierno Macri – a través del BCRA - contribuye a generar estanflación – estancamiento o recesión con alta inflación – ya que al traslado a precios de la mega-devaluación de Diciembre y al tarifazo en precios/tarifas de servicios públicos, se suma el factor determinante del aumento extraordinario de la tasa de interés, que es también un factor de inflación: un factor que se traslada a precios a través del costo financiero de las empresas y que lo hace más rápidamente que los costos económicos/comerciales.

Toda esta combinación de medidas financieras del BCRA forma parte de la política de ajuste fiscal seguida por la administración Macri, destinada decididamente a gobernar con Deuda Externa:

1. Bajo el rótulo de una reinserción de la Argentina en el Mundo, el gobierno Macri confiere prioridad absoluta a su nueva ola de endeudamiento externo, comenzada con el aumento de la deuda cuasi-fiscal del BCRA por Lebacs, con el préstamo secreto de la banca internacional de los 5.000 MD por la operación de repo (venta de bonos con compromiso de recompra) y con la colocación de nuevos bonos del Tesoro Nacional por 16.500 MD para pago a los holdouts; que forma parte del programa de aumento de la Deuda Pública Argentina por 36.000 MD durante el corriente año.

2. Continuando la política de sostenimiento de reservas del BCRA con Deuda – iniciada en gran escala por la administración Kirchner y seguida por la actual administración Macri – el Banco pierde cada vez más su posible autonomía de decisión para sostener en forma genuina la estabilidad cambiaria y promover el desarrollo económico, porque el BCRA deviene condicionado así al poder de los acreedores de las deudas que contrae, como un remedo – o una parodia – de la denominada autonomía del BCRA puesta al servicio de su banca acreedora.

3. Después del negociado conjunto Kirchner-Macri por los contratos de dólar futuro – que le costarían al BCRA la pérdida de unos 70.000 M$ - el Banco sigue atándose a compromisos de estabilidad cambiaria difíciles de cumplir (15.26 $/US$ según Rofex al 29.7), comprando reservas con deuda (préstamo repo y masa de lebacs) para sostener el tipo de cambio, subsidiando al sector financiero-bancario con elevadísimas tasas de interés y su operatoria de letras overnight, asistiendo al Tesoro a través de Adelantos Transitorios que se materializan con emisión monetaria (160.000 M$ previstos para todo el 2016) y manteniendo una ilógica relación 1:1 entre Base Monetaria y stock de Lebacs.
Lo que pasa es que, en el fondo, el BCRA no busca sostener el valor de peso sino la cotización del dólar – que no es lo mismo – y que para ello esta cotización es mantenida bajo control y con tendencia al retraso cambiario (bajo la ecuación de tasas de interés superiores a la inflación e inflación superior a la devaluación real) para que el gobierno Macri pueda garantizar el pago de los servicios de la creciente deuda externa: de la deuda existente, de las nuevas obligaciones que se están tomando – por parte del BCRA, del Tesoro, de las Provincias y de las Empresas Públicas - y de las que se prevé tomar en el mercado internacional de capitales para sostener su objetivo declarado de reinsertarse en el mundo para gobernar la Argentina con Deuda Externa.

Fuente: Movimiento Segunda República