10 de enero de 2019

EL CÍRCULO VICIOSO DE LA DEUDA DEL BCRA





"...estamos asistiendo a una sangría monetaria y cambiaria que conlleva probablemente el saqueo financiero más grande de la Historia Argentina y la misma se está desarrollando hoy –aquí y ahora- bajo las narices del Pueblo Argentino, al amparo de la corrupción que supone el pago de estas sumas irracionales de Intereses por parte de la administración Macri, con la complicidad de la Clase Política que nada dice al respecto y con el encubrimiento de los grandes medios de comunicación que manejan la opinión pública..."




EL CÍRCULO VICIOSO DE LA DEUDA DEL BANCO CENTRAL
Lic. Héctor L. GIULIANO
Buenos Aires, 9.1.2019



La conocida expresión círculo vicioso - según la Real Academia Española (RAE) - se define como el “vicio del discurso que se comete cuando dos cosas se explican una por otra recíprocamente, y ambas quedan sin explicación; por ejemplo, abrir es lo contrario de cerrar, y cerrar es lo contrario de abrir”.

En términos técnicos podríamos hablar de causación circular: la acción o efecto de causar aplicada a la retro-alimentación de un problema. En este caso, el problema es la Deuda y, más específicamente, la Deuda del Banco Central (BCRA). 

En línea con este planteo de base, lo que sigue es un borrador de ideas – una suerte de razonamiento en voz alta – acerca de un problema financiero-fiscal clave para el Estado Argentino que se da en el marco del Sistema de Deuda Perpetua en que vive nuestro país y es la cuestión del arbitraje entre Tipo de Cambio y Tasas de Interés, causa y efecto de ese problema central.

La Tasa de Interés y el Tipo de Cambio se mueven básicamente en relación inversa: cuando aumenta la Tasa de Interés tiende a bajar el Tipo de Cambio y recíprocamente cuando la Tasa baja el Cambio tiende a subir.

La formulación del problema podría sintetizarse así: 

El BCRA – con el argumento declarativo de lucha contra la Inflación – sube la Tasa de Interés de Referencia (que es el piso de las tasas del Mercado) pero en realidad lo hace para contener el alza del Dólar. Más con ello atrae el ingreso de capitales especulativos del exterior, que entran al país para aprovechar el diferencial de altas tasas de interés domésticas, que son un múltiplo de las internacionales. El BCRA no puede bajar las tasas, porque si ven mermar sus ganancias relativas se produce la salida de esos capitales que entraron, lo que hace subir el tipo de cambio (por menor oferta de divisas), ese aumento del dólar se traslada a los precios y entonces el Banco tiene que volver a subir la Tasa de Interés para retener los dólares.
Ergo, estamos dentro del circuito en que las Tasas de Interés suben para frenar el aumento del Dólar pero ese freno o contención del Dólar presiona a la suba las Tasas de Interés.

Con la paradoja que ambos factores – Tipo de Cambio y Tasas de Interés – presionan a su vez sobre la Inflación (que es el supuesto objetivo que se quiere evitar), dado que los dos factores se trasladan igualmente a los precios.

Por ende, no es cierto que el objetivo del aumento de las Tasas de Interés es luchar contra la Inflación sino que el objetivo primario es tratar de controlar la cotización del Dólar. Y ambas variables – tipo de cambio y tasas de interés – se retro-alimentan entre sí.

EN EL PRINCIPIO ERA LA DEUDA

La Argentina se encuentra metida desde hace más de 40 años (1976-2019) y sin solución de continuidad en una trampa de Deuda Pública Perpetua, donde frente a montos de endeudamiento impagables el país vive refinanciando en forma permanente el Capital o Principal de sus pasivos – hasta el último centavo – tomando más deuda y pagando cada vez más Intereses. 

Este proceso ha sido mantenido bajo todos los gobiernos que se han sucedido durante este largo período – cualquiera haya sido su signo político – y en la actualidad, bajo la administración Macri, ha sido llevado al paroxismo de una Deuda incontrolable y con destino final incierto: un nuevo Default o, para conjurarlo, otro Megacanje (tarea que pasaría al próximo gobierno).
Pero para entender este proceso y cómo funciona el Sistema de la Deuda sigamos el razonamiento correspondiente:

a) Dada la existencia de una Deuda Pública Impagable y el consiguiente aumento astronómico de sus Intereses la Argentina – bajo la nueva Política Macri de Gobernar con Deuda – cayó en forma acelerada en un Default por impago, situación que se cubre con el mega-préstamo Stand-By del Fondo Monetario Internacional (FMI), que es lo que hoy le permite a la administración macrista poder llegar al fin de su mandato este año.

b) La contrapartida exigida por el FMI – en su rol de Auditor de los Acreedores financieros del Estado – es un Programa de Ajuste que comprende básicamente el aumento de los Ingresos Fiscales vía mayor Presión Tributaria y la contención del Gasto Público a través de la baja de las remuneraciones reales que se pagan por Sueldos/Salarios, Jubilaciones/Pensiones y Planes Sociales, a través de la reducción de Subsidios a los Servicios Públicos (que se traduce en aumentos extra-ordinarios y generalizados de Precios y Tarifas) y a través de la disminución de las Inversiones Públicas.

c) Este esquema produce caída del Consumo, Recesión Económica, Desempleo y Pobreza, y está destinado a cumplir una gran ecuación: garantía de pago de Servicios de la Deuda por medio de un fortísimo ajuste fiscal y económico, para poder responder al pago de los intereses crecientes producto del mayor endeudamiento. 

Ahora bien, qué rol cumple el BCRA dentro de este esquema?

TRAMPA POR RECURRENCIA FINANCIERA

La secuencia de pasos que hoy se desarrolla en función del programa de ajuste dictado por el FMI tiene que ser entendida tanto a nivel conceptual como práctico y para ello es necesario comprender la lógica y la mecánica del proceso financiero que acompaña al sistema de endeudamiento del Estado y que lo determina.

Veamos cuál es básicamente esta secuencia, que conlleva el arbitraje institucional entre tipos de cambio y tasas de interés, desde el ángulo del BCRA:

a) El BCRA aumenta las Tasas de Interés a través de la Tasa de Referencia de su propio endeudamiento (fundamentalmente sus pasivos a corto plazo por Leliq y Pases) y con ello incrementa en forma astronómica sus pérdidas por Intereses a Pagar.

b) Este altísimo nivel de las tasas locales atrae capitales especulativos que ingresan al país para lucrar con el diferencial de tasas frente a los bajos niveles de intereses que se pagan en el Mundo.

c) Con la entrada de estas divisas aumenta artificialmente el stock de las Reservas Internacionales del BCRA. Entendiendo por artificial el hecho que no son capitales provenientes de operaciones económicas y/o comerciales comunes sino negocios transitorios – de muy corto plazo – de naturaleza exclusivamente financiera: lo que se denomina Inversiones Financieras Autónomas, esto es, que ofrecen una rentabilidad en función no de la actividad productiva directa sino en función de otros Activos Financieros, reales y/o derivados.

d) Estos capitales financieros externos no se colocan en la actividad privada local sino en el Sector Público, principalmente en la deuda cuasi-fiscal citada del BCRA por Leliq y Pases Pasivos, que pagan tasas de interés récord en la Argentina y en el Mundo.

e) Es decir, que la entrada de tales capitales especulativos implica un aumento del Gasto del Estado por Intereses, tanto del Tesoro Nacional como principalmente del BCRA, siendo que hoy el rubro Intereses es el primero del Banco en orden de importancia y también el primero de los gastos fiscales netos. 

f) Por los dólares ingresados – que aumentan el Activo por Reservas Internacionales - el BCRA emite Pesos; pero luego absorbe inmediatamente esos pesos colocando Letras (Leliq) y Pases Pasivos correspondientes al valor emitido.

g) Con ello, el aumento del Activo por Divisas queda neutralizado contable y financieramente por el paralelo aumento del Pasivo por concepto de Letras y Pases; aunque con la importantísima particularidad que debido a esta operatoria el BCRA pasa a cargar más pérdidas a su cuenta de Intereses a Pagar.

h) Se trata, en definitiva, de una forma de compra de Reservas con Deuda (lo mismo que ocurría ya bajo el Kirchnerismo, aunque ahora en mucha mayor escala).

i) O sea, que la entrada de capitales financieros no sólo produce un aumento artificial de las Reservas – por tratarse de fondos transitorios o volátiles – sino que a la vez provoca una Emisión Monetaria que es absorbida con pasivos del propio BCRA.

Caramba, esto significa que si esos fondos especulativos no hubiesen entrado al país – atraídos por las altas tasas de interés que paga el BCRA – el BCRA no habría emitido esos pesos y, consecuentemente, no los hubiera tenido que rescatar pagando altísimas tasas de interés.

Esto es, que le hubiera salido más barato al BCRA imprimir directamente los billetes que hacerlo – como lo hace – contra entrada de moneda extranjera y quedándose con Deuda que toma a tasas de interés del orden del 60 % anual (que son las tasas más altas del planeta).

Porque toda entrada de divisas sin correlato en el aumento de riqueza nacional – a diferencia del caso de las Inversiones Extranjeras Directas (IED) o de la liquidación de Exportaciones - no sólo expande la Base Monetaria (BM) sino que lleva al BCRA a neutralizar ese incremento colocando de inmediato deuda cuasi-fiscal.

Dicho en términos más simples: que si esos capitales financieros no hubiesen entrado el BCRA no hubiera tenido que emitir Deuda.
Está así el gobierno Macri inventando Deuda a través del BCRA?

EL SOFISMA DE LA DEUDA DEL BCRA 

La palabra sofisma – según la RAE - quiere decir razón o argumento falso con apariencia de verdad.

El BCRA – desde la gestión de macro-endeudamiento Sturzenegger hasta la fecha – viene sosteniendo que el aumento de las Tasas de Interés es necesario para frenar la Inflación en la Argentina pero esta postura es muy discutible desde el punto de vista teórico y práctico:

1. Porque la Tasa de Interés es también un factor de Inflación, con el agravante que se extiende más rápidamente – en realidad, en forma inmediata – y afecta toda la cadena de valor que determina los precios de la Economía.

2. Porque la Tasa de Interés, cuando no se aplica a proyectos económicos con Tasa de Retorno (TIR) superior a la tasa financiera del préstamo sino a refinanciaciones sistemáticas de Deuda es – por definición – una pérdida directa, gravosa y sin recupero para el Deudor, como en el caso argentino (lo que es válido tanto para la Tesorería como para el BCRA).

3. Porque la Tasa de Interés aumenta el Gasto Público – Fiscal y Cuasi-fiscal o del BCRA – acentuando el peso del Déficit consolidado del Estado (que paradójicamente es aquello que se dice querer bajar) y ese déficit se cubre con más Deuda.

Y esto que se plantea aquí conceptualmente tiene además una demostración empírica porque, pese al sempiterno argumento del gobierno y del establishment financiero al respecto, tres años de sobre-endeudamiento macrista en gran escala, con el estribillo de la necesidad de altas tasas de interés para luchar contra la inflación, no sólo no han logrado resultados de baja de la Inflación sino que, por el contrario, contribuyeron a incrementarla y a mantenerla elevada.

LA ARGENTINA COMO NUEVA EXPERIENCIA PILOTO DEL FMI

Pero retomemos ahora – con estos nuevos elementos de juicio - nuestro razonamiento, que habíamos dejado en el punto h):

j) Tenemos que el BCRA no aumenta la Tasa de Interés para luchar contra la Inflación sino para tratar de controlar el Tipo de Cambio, aunque lo haga en forma indirecta.

k) La tríada Tipo de Cambio-Tasa de Interés-Inflación, que es el complejo básico y clásico de la Economía Financiera, da la clave de todo esto cuando se responde a la pregunta de cuál de estas tres variables – íntimamente relacionadas entre sí – es la que manda; siendo que la cruda realidad nos muestra que la variable que manda es el valor del Dólar.

l) El gobierno necesita un tipo de cambio comparativamente bajo y retrasado para poder garantizar el pago de los Servicios de la Deuda en Moneda Extranjera, sea Externa o Interna.

m) La tendencia hacia un tipo de cambio bajo está implícita en la Política de Gobernar con Deuda de la administración Macri por la sencilla razón que el Estado Argentino recauda en Pesos – salvo los gravámenes sobre el Comercio Exterior – pero su deuda está contraída mayoritariamente en Moneda Extranjera o ajustada por tipo de cambio: es el 80 % del total de la Deuda del Tesoro y hoy está agravada por el hecho que además la Deuda cuasi-fiscal del BCRA está expuesta en su totalidad al paso por arbitraje de pesos a dólares.

n) De hecho, después de la mega-devaluación de Diciembre de 2015 (que produjo una pérdida financiera al BCRA de 53.000 M$ por diferencias de cambio en los contratos de Dólar Futuro y se trasladó íntegramente a precios durante el Verano 2016) la administración Macri mantuvo una política de atraso cambiario en el período 2016-2017, que duró hasta el estallido de la cotización del dólar a partir de Abril del 2018; siguiendo para ello la regla cíclica que muestra que a los tiempos de corsé cambiario siguen inexorablemente, temprano o tarde, los tiempos de explosión del tipo de cambio, con las consiguientes Crisis de Deuda por descalce monetario-cambiario y Default por incapacidad de repago.

o) Pero a diferencia de lo ocurrido en otras oportunidades, esta vez la nueva Crisis de Deuda no estalló por el lado del Tesoro sino que lo hizo por el lado del BCRA, como resultado de la llamada Bomba de las Lebac, hoy sustituida por la Bomba de las Leliq y de los Pases Pasivos. 

p) Frente a la dramática coyuntura de sobre-endeudamiento del BCRA, derivada de la entrada de Capitales Financieros, fue creciendo el quantum de los Intereses a Pagar y la dependencia frente a los Acreedores por la natural lógica extorsiva de: o me das más Tasa o me voy al Dólar.

q) Y una salida masiva de dólares – como la que se produjo entre Mayo y Junio pasado (más de 12.000 MD en dos meses) – no sólo significó la pérdida de Reservas sino también el aumento de las cotización del Dólar en la plaza local, con el agravante de su traslado a precios (que es más Inflación) y de su mayor peso en el pago de los servicios de la Deuda en Moneda Extranjera (que son aumento del Gasto Público y del Déficit Fiscal por incremento de los Intereses). 

r) Frente a esta emergencia financiera, derivada de la nueva Crisis de Deuda – una crisis que provocara la propia administración Macri por culpa de su Política de Gobernar con Deuda - el gobierno pide entonces ayuda urgente al FMI, que le otorga un préstamo récord histórico – para la Argentina y para el propio FMI – a los fines de sostener el pago de los servicios de intereses a los Acreedores y de proveer divisas al BCRA para financiar la Fuga de Capitales.

s) De esta manera, después del fracaso de su Política Económico-Financiera y Social el gobierno Macri recibe el 90 % de los desembolsos del crédito Stand-By del FMI en el período 2018-2019 (51 sobre 56.300 MD) para poder llegar al fin de su mandato y le pasa la cuenta a pagar al próximo gobierno electo.

En consecuencia, el sobre-endeudamiento paralelo del Tesoro y especialmente del BCRA llevan así a un esquema estructural ligado al movimiento de los capitales financieros que institucionaliza el sostén de las Reservas con Deuda y con ello la dependencia del arbitraje entre Tipo de Cambio y Tasas de Interés.

Con lo que se cumple el enunciado del círculo vicioso de la Deuda cuasi-fiscal del BCRA: 1. Las Tasas de Interés del Banco suben, 2. Al subir las Tasas ingresan Capitales Externos especulativos, y 3. La Emisión Monetaria, producto del ingreso de estas divisas, se absorbe pagando altas Tasas de Interés.

Y entonces el circuito del Eterno Retorno de la Deuda vuelve a empezar.

Se da así la paradoja que cuanto más aumentan las Reservas del BCRA - vía ingreso de fondos financieros - más vulnerables devienen dichas reservas porque están expuestas a las transferencias por volatilidad de capitales, dado que la Argentina bajo la gestión Macri se ha transformado nuevamente en el paraíso financiero de los capitales especulativos del Mundo, que obtienen ganancias récord por arbitraje y gozan de total libertad para entrada y salida del país.

Lo que equivale a una suerte de “inflación de Reservas” porque es un incremento del nivel de reservas que se da contra aumento de los pasivos del Banco: un derivado de su Política de compra de Reservas con Deuda.

Con el agravante que con ello se va configurando cada vez más una categoría superior del problema del Banco – del que todavía no se habla - que es el proceso hacia una gradual privatización indirecta de hecho del BCRA, porque un Banco Central sin Reservas Propias, sobre-endeudado y sin liquidez ni solvencia para poder sostener el cumplimiento de sus obligaciones – como no sea pagando indefinidamente cada vez más intereses – es un Banco Central sin capacidad de Política Financiera, controlado y dependiente de la voluntad o el juego de sus acreedores, y pierde su razón de ser como Banco oficial del Estado.

CONSIDERACIONES FINALES

El problema de la Deuda es el Alfa y el Omega, el Principio y el Fin de la Política de Gobierno y, por ende, de todo lo que ocurre en la Argentina en materia financiera, económica y política.

La Deuda no es un hecho o un proceso aislado; la Deuda es un Sistema y un sistema viviente, operativo y retro-alimentado a diario. Y hoy lo estamos comprobando en la Argentina bajo sus formas más perversas y recurrentes.

En línea con lo que dijimos en la Nota 4: estamos asistiendo a una sangría monetaria y cambiaria que conlleva probablemente el saqueo financiero más grande de la Historia Argentina y la misma se está desarrollando hoy – aquí y ahora - bajo las narices del Pueblo Argentino, al amparo de la corrupción que supone el pago de estas sumas irracionales de Intereses por parte de la administración Macri, con la complicidad de la Clase Política que nada dice al respecto y con el encubrimiento de los grandes medios de comunicación que manejan la opinión pública.

Es la situación patética de una administración de Gobierno fracasada que, para mantener su supervivencia financiera y política, entre Tesorería y BCRA vive pagando intereses de 4.500 M$ (≡ 120 MD) por día: 190 M$ (≡ 5 MD) por hora que pasa de nuestra vida. 

Son 135.000 M$ (≡ 3.550 MD) por mes y 1.643.000 M$ = 1.64 B$ (43.200 MD) en un año.

Es la forma en que se cumple la profunda lógica de la Usura: garantizar a los Acreedores financieros del Estado que su Deudor nunca pueda dejar de ser Deudor.


30 de diciembre de 2018

La lógica del acuerdo Macri-FMI


"Pocas veces se ha dado una muestra tan demoledora de irresponsabilidad financiera gubernamental, con el agravante que ello se hace a costa de la mayor transferencia de recursos del Estado y del Pueblo Argentino que se tenga memoria en beneficio del Sector Financiero-Bancario – interno e internacional..."


La lógica del acuerdo Macri-FMI

Lic. Héctor Giuliano
25-12-1018




El gobierno Macri ha fracasado: es uno de los fracasos más estrepitosos en materia financiera, económica y social de la Historia Argentina.

En sus tres años de gestión Macri no ha mejorado ninguna de las variables que indiquen una evolución positiva en estos tres sectores básicos de la vida nacional y, por el contrario, las ha empeorado todas: Inflación, Tipo de Cambio, traslado de la Devaluación a Precios, caída de los Salarios Reales, baja de las Jubilaciones/Pensiones y del valor de los Planes Sociales, Pobreza/Indigencia, Sub-ocupación/Desempleo, Déficit Fiscal, Déficit de Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos, aumento de la Deuda Pública, aumento más que proporcional en sus Intereses y menor plazo promedio de las nuevas obligaciones, caída del Consumo, baja de la actividad industrial – con menor aprovechamiento de lacapacidad instalada – falta de Inversiones Productivas y de Inversiones Extranjeras Directas (IED) pero, en cambio, enorme aumento de las Inversiones Financieras Autónomas, Recesión Económica y Crecimiento negativo del PBI.

Éstos son los hechos: no son consideraciones subjetivas ni interpretaciones distorsionadas o tendenciosas de la realidad.

El presidente Macri ha vivido vendiendo expectativas a falta de poder mostrar resultados concretos desde sucampaña electoral y la asunción del gobierno a fines del 2015 hasta hoy; y lo sigue haciendo en el último año de su mandato, en que las autoridades, el Fondo Monetario (FMI) y los economistas del establishment auguran ahora señales de recuperación recién desde fines del Segundo Trimestre del 2019 (!), esto es, en las postrimerías de su período de gestión.

Macri vino a Gobernar con Deuda y en dos años llevó al país a un nuevo Default. Esto fue detonado por la toma sistemática y generalizada de nuevas obligaciones sin la más mínima capacidad de repago, tanto de la Tesorería como del BCRA y también de las Provincias (con la de Buenos Aires a la cabeza).

Pocas veces se ha dado una muestra tan demoledora de irresponsabilidad financiera gubernamental, con el agravante que ello se hace a costa de la mayor transferencia de recursos del Estado y del Pueblo Argentino que se tenga memoria en beneficio del Sector Financiero-Bancario – interno e internacional – aliado del Gobierno.

El vertiginoso aumento de la Deuda fue acompañado por un aumento más que proporcional en el pago de sus Intereses: el tan denostado aumento del Gasto Público está piloteado justamente por estos intereses, que son incluso superiores al Gasto Previsional Neto (Aportes/Contribuciones menosJubilaciones/Pensiones): para el año 2019 el gasto presupuestado de Intereses es de 746.400 M$1mientras que el neto previsional es de 420.000 M$ (1.63 B$ – 1.21B$).

Según las leyes de Presupuesto respectivas, los intereses a pagar –medidos en dólares – eran unos 10.000 MD en 2016, 14.000 MD en 2017, 21.000 MD en 2018 (406.500 M$) y 18.600 MD para 2019 (746.400 M$, casi el doble que el año actual); aunque con la importante aclaración que en estos dos últimos casos los importes resultarían en la práctica mucho mayores que los previstos porque las tasas que se empezaron a concertar desde la Crisis de Deuda que desató la corrida cambiaria hacia fines de Abril son más altas que las tasas promedio de la Deuda Total con que fueron elaboradas las previsiones presupuestarias.

El ritmo de aumento de los intereses es superior al del aumento del Gasto Público Primario general: en los 10 primeros meses de 2018 -que es la última información oficial disponible (período Enero-Octubre) – el aumento promedio de los Gastos Primarios fue del 21.4 % mientras que el aumento de los Intereses Pagados fue del 64.2%, es decir, que los Intereses crecen tres veces más que el crecimiento de los gastos generales.

Ergo, que frente al remanido lamento sobre el peso del Gasto Público siempre se omite decir que el principal rubro que provoca el aumentodel Gasto – que es a la vez el componente determinante del Déficit Fiscal – y el rubro que tiene mayor ritmo de crecimiento es el pago de los Intereses de la Deuda Pública.

Y para cubrir este déficit causado por los Intereses de la Deuda se sigue tomando más Deuda.

NUEVA CRISIS DE DEUDA

Frentea la Crisis de Deuda desatada por el acelerado sobre-endeudamiento macrista – tanto del Tesoro Nacional como del BCRA – en Abril de este año el problema estalló por el lado del Banco.

Desde fines de 2015 hasta Marzo de 2018 – gestión Sturzenegger – el stock de la Deuda por Letras de Corto Plazo LEBAC (la mayoría a 30 días promedio) se multiplicó por 4: de 346.300 M$ a 1.383.700 M$(1.38 B$).

A lo que hay que sumar el fuerte aumento también de los Pases Pasivos en el mismo período (que son colocaciones a sólo 1 y 7 días) y la reciente incorporación de las LELIQ, que son Letras de Liquidez tipo LEBAC a menor plazo (7 días) y pagan tasas de interés más altas.

Notablemente,el proclamado desarme de la Bomba de LEBAC se ha venido realizando a costa de crear la nueva Bomba de las LELIQ, que – como decimos – son obligaciones a menor término y mayor tasa.

Al 30.11.2018 el saldo de la deuda cuasi-fiscal del BCRA era de 1.305.300 M$ (1.3 B$ ≡ 34.300 MD): a) 832.700 M$ de LEBAC/LELIQ(116.300 y 711.400 M$ respectivamente, más 4.900 de otros instrumentos), y b) 472.600 M$ de Pases Pasivos.

Esta masa de deuda en cabeza del BCRA, que devenga una tasa del orden del 60 % anual, significa el costo financiero sin precedentes de más de 783.000 M$ en un año: 2.200 M$ por Día ó 65.300 M$ por Mes.

Si a esto le sumamos los Intereses que paralelamente paga el Tesoro Nacional, que según el Presupuesto 2018 estaban estimados en 1.100 M$ promedio diarios pero que ahora han tenido ulteriores aumentos de tasas que los llevarían a 1.400 M$/Día o más, tenemos que el Estado Argentino – solamente por estas dos grandes masas de endeudamiento público – tiene un piso de Intereses a Pagar del orden de los 3.300 M$ por Día.

Como dato comparativo: según noticias del Ministerio de Desarrollo Social, hoy el Gobierno gira 1.500 M$ mensuales a la Provincia de Buenos Aires para contener la situación social del Conurbano Bonaerense. Es decir, que para aguantar los efectos de la Pobreza creciente que genera el extraordinario aumento de la Deuda del Estado y el pago de sus Intereses la administración Macri gasta en un mes de ayuda social a la provincia menos de la mitad de los intereses que paga en un sólo día a los acreedores financieros del Estado.

El aumento desproporcionado y acelerado de la Deuda Pública Macri, combinando el descontrol de la Deuda del BCRA con el empeoramiento del monto, costo y perfil de vencimientos de la Deuda del Gobierno Central – dada la magnitud creciente de Letras del Tesoro (LETE) y Letras Capitalizables (LECAP, con anatocismo mensual) – llevó a la nueva Crisis de Deuda que vivimos y a la consiguiente corrida cambiaria desde fines de Abril de este año, derivada de la abrupta salida de capitales de las LEBAC y su pase masivo a dólares por parte de grandes bancos y fondos de inversión especulativos, quepusieron en jaque las reservas internacionales y la estabilidad monetaria y cambiaria del Gobierno (un movimiento que fue lideradopor la banca Morgan Stanley).

Frente a esta situación el presidente Macri, a los fines de salvar la continuidad financiera y política de su gobierno, decidió pedir asistencia al FMI con carácter de urgencia.

SALVATAJE DEL FMI

Aprincipios de Mayo, como producto inmediato de la Crisis de las Lebac y la imposibilidad de sostener el pago de los Servicios de la Deuda Pública en general, el presidente Macri solicitó ayuda urgente al FMI.

En Junio, el Fondo le acordó a la Argentina un préstamo Stand-by extraordinario de 50.000 MD – el más grande de la historia de nuestro país y también de la historia del propio FMI – de los que le desembolsó de inmediato 15.000 MD, dólares que en su gran mayoría fueron destinados no a cubrir el Déficit Fiscal sino la venta de divisas de las reservas internacionales del BCRA, esto es, afinanciar la fuga de capitales (bajo la gestión Caputo, que sucedió a Sturzenegger).

Dado el incumplimiento de las condicionalidades del Fondo y la dilapidación de sus recursos prestados, en Octubre se tuvo que firmar un nuevo Acuerdo – o Stand-by modificado – que amplió el monto otorgado a 56.300 MD pero endureció más todavía las exigencias del Ajuste y el cronograma de medidas a adoptar en materia financiera.

Bajo la nueva dirección del BCRA – a cargo de Guido Sandleris – se implementaron entonces los requerimientos del nuevo convenio con el Fondo, cuyas principales medidas establecen lo siguiente:

  1. En materia monetaria, el abandono del mecanismo de Metas de Inflación y su reemplazo por un esquema de Emisión Cero o nulo aumento de la Base Monetaria hasta Junio de 2019, o sea, una limitación de los medios de pago circulantes o restricción de la Liquidez y del Crédito para forzar Recesión en la Economía con el argumento de contener la Inflación (un objetivo manifiestamente incumplido hasta la fecha).
  2. El aumento de la Tasa de Interés de Referencia del BCRA al 60 % anual – que es la tasa que determina la base de todas las tasas del Mercado – con un piso garantizado a los acreedores financieros de las nuevas LELIQ (que empezaron a reemplazar a las LEBAC) y de los Pases Pasivos del Banco. Tasas que llegaron a más del 70 % en las primeras semanas posteriores al comienzo del programa, provocando un agravamiento de la Recesión Económica y la Pobreza.
  3. A diferencia de las LEBAC, que podían venderse a Fondos de Inversión (FI) y acreedores privados en general, las LELIQ sólo se venden a Bancos, que las pueden utilizar para integrar sus encajes sobre depósitos, lo que implica una forma indirecta de remuneración de las inmovilizaciones bancarias (como lo fuera la Cuenta de Regulación Monetaria en época de Martínez de Hoz), aunque ello no impide la intermediación de los FI a través de los Bancos, como sigue ocurriendo.
  4. En materia cambiaria, se formaliza el régimen de Libre Flotación del Tipo de Cambio, con restricciones expresas de intervención del BCRA dentro de una determinada banda (que originariamente era de 34-44 $/US$ y que se indexa al 3 % mensual). Esto significa que el Mercado Cambiario queda sujeto a los movimientos de los grandes fondos especulativos internacionales bajo compromiso de inacción del BCRA y con topes para dichas intervenciones, que eran de 150 MD diarios y ahora fueron bajadas a sólo 50, esto es, a un nivel de inoperancia estatal como para poder influir sobre la cotización del Dólar.
  5. En función de ello, especialmente desde Agosto, se viene produciendo una nueva ola de ingresos de capitales golondrina – FI de corto plazo que lucran con el arbitraje entre tipo de cambio relativamente estable y tasas de interés locales, que son las más altas del mundo y que paga el propio Estado Argentino a través de las letras del BCRA y del Tesoro.
  6. Estos capitales incrementan artificialmente el nivel de Reservas del BCRA – que actualmente se encuentra en el orden de los 51.000 MD pero no le garantizan su permanencia, lo que deja continuamente expuesto al Banco a la movida extorsiva clásica e institucional de los Bancos y FI: o me das alta Tasa de interés por las LELIQ y Pases Pasivos o me paso al Dólar.
  7. La combinación entre Libre Flotación del Tipo de Cambio – privatizado así el Mercado Cambiario bajo control de los grandes Fondos de Inversión especulativos (Hedge Fund) – y elevadísimas Tasas de Interés que aumentan en forma inmanejable el Gasto Financiero del Estado (por vía del BCRA y por vía de la Tesorería a la vez) mantiene una inexorable situación de Iliquidez e Insolvencia sin remedio; y que el préstamo del FMI no la soluciona sino que la enmascara.
Éste es el contexto que permite que el Sector Financiero-Bancario maximice sus ganancias especulativas en la Argentina – las utilidades más altas del Mundo – al amparo de un régimen privilegiado de colocaciones sostenidas por el Estado y respaldado con los desembolsos del FMI y su auditoría directa de las cuentas fiscales como garantía en favor de los acreedores financieros del Estado.


ESTRATEGIA DEL FMI

El salvataje del gobierno Macri para que pueda llegar a fin de su mandato en el 2019 abre sombrías perspectivas en la Argentina porque tiene claros compromisos de contrapartida:

  1. Durante el año que le resta de su gestión la administración macrista compra su estabilidad y permanencia en el gobierno a costa de una sangría de dinero de más de 3.000 M$ de intereses por día, que es el precio fáctico de su artificial sobre-vida financiera y política.
  2. Durante este período, la administración macrista tiene que llevar a cabo o al menos dejar planteadas una serie de Reformas Estructurales cuya naturaleza y alcance todavía no han sido explicitados a la Opinión Pública pero que abarcan, entre otros, fuertes cambios en materia de flexibilización laboral, rebajas en los beneficios jubilatorios, concesiones oficiales en el campo de los Servicios Públicos (Precios y Tarifas) y en licitaciones de Obras Públicas e Infraestructura (principalmente ligadas al nuevo sistema de endeudamiento vía programas PPP-Participación Público-Privada).
  3. La Administración Macri tiene que institucionalizar y mostrar resultados especialmente en su Política de baja de los Salarios Reales – aumentos de las Remuneraciones inferiores a la tasa de Inflación – rebaja progresiva del peso de las Jubilaciones/Pensiones y licuación de los Gastos por Planes Sociales.
  4. Para ello el gobierno debe seguir provocando Inflación vía liberación de Precios generales del Mercado, aumentos de Precios/Tarifas de Servicios Públicos, Devaluación con traslado más controlado a Precios, altas Tasas de Interés, incremento de la Presión Tributaria y desfasaje de los aumentos de salarios menores al aumento de los Precios. Teniendo como factor a su favor el cobro del tantas veces denostado Impuesto Inflacionario.


Esta batería de medidas está destinada a cubrir la gran ecuación inmediata: Ajuste y rebaja de los Salarios Reales para compensar los crecientes Intereses a Pagar de la Deuda Pública y allanamiento alas nuevas condiciones económico-financieras fijadas por el Fondo.2

La Política de Gobernar con Deuda del presidente Macri llevó al país a un nuevo Default pero ese Default está siendo cubierto con los desembolsos del FMI para evitar que se deba encarar en forma inmediata una nueva gran reestructuración de Deuda: un nuevo Megacanje cuya negociación se difiere para trasladarlo al próximo gobierno electo en el 2019.

Por eso, el crédito Stand-by (SBA) del FMI constituye un préstamo-puente para que el gobierno Macri no le interrumpa el pago de los servicios de la Deuda a los Acreedores, para que pueda completar su mandato bajo condiciones de total sumisión a las políticas dictadas por el Fondo y para que pueda a la vez dejar pegada así en tales compromisos a la administración que surja de las elecciones del año que viene, cualquiera sea su signo.

El SBA, en la práctica, cumple entonces un triple objetivo:

  1. Institucionaliza la intervención del FMI en las Cuentas Fiscales de la Argentina y en la determinación formal de sus Políticas Públicas, esencialmente en materia de Política Financiera: Monetaria, Cambiaria y Bancaria.
  2. Compromete encarar las citadas nuevas Reformas Estructurales a cargo de la administración macrista en lo que le resta de su mandato.
  3. Deja sentada las bases para una inexorable nueva reestructuración de Deuda o nuevo Megacanje por parte del próximo gobierno.


Con la particularidad que como el préstamo del FMI no tiene mira de poder ser devuelto en tiempo y forma, el mismo queda condenado de antemano a ser prorrogado sucesivamente – a través de waivers o dispensas – de modo que el Fondo permanezca así como Auditor permanente de los intereses de los Acreedores del Estado.

El gobierno Macri deja firmado un acuerdo con el Fondo que vence en el 2021, esto es, abarcando el fin de su mandato y los dos primeros años de la nueva administración electa en el 2019.

El FMI le desembolsa a Macri 51.100 MD (28.300 en 2018 y 22.800 en 2019)– es decir, el 90 % del total (56.300 MD) – y la cuenta la va a tener que pagar el futuro gobierno (!); pero sorprendentemente nadie dice nada al respecto.

Y mientras esto ocurre, la Argentina – siguiendo una suerte de constante histórica bajo el Sistema de la Deuda Pública Perpetua – deviene el campo preferido de los macro-negociados del Capital Financiero-Bancario, como ya ocurriera antes de todos los grandes Megacanjes de nuestra historia contemporánea, como el caso de los Acuerdos de Nueva Yorkde 1985-1987, del Plan Brady de 1992-1993, del Megacanje De la Rúa-Cavallo del 2001 y del Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005-2010.

Siempre se cumple la misma regla: Devaluación-Inflación previas que garantizan la licuación de precios y salarios locales medidos en dólares, altas Tasas de Interés y corridas cambiarias que producen ganancias especulativas récord en materia financiera, caída de las cotizaciones de Bonos/Acciones en la Bolsa que favorecen un fuerte traspaso de títulos y empresas de manos nacionales a extranjeras, fuga de capitales financiadas con nuevos préstamos (del FMI y otrosorganismos de soporte) y aumento indiscriminado de la Deuda Públicaa ser renegociada.

Luego, producido el inexorable agotamiento de los recursos fiscales y cuasi-fiscales o del BCRA para poder sostener el pago de los Intereses de la Deuda: apertura de rondas de conversaciones para llegar a un nuevo Megacanje y comenzar con ello un nuevo Ciclo de Endeudamiento del Estado.

Porque las Crisis de Deuda no son ruptura sino parte de los Ciclos de la Deuda.

Dado que los incumplimientos ante el FMI se pueden capear con sucesivos perdones del Organismo esta variante garantiza la continuidad indefinida de la auditoría del Fondo y su función de reaseguro ante los Acreedores Financieros hasta fines del actual gobierno y con vistas a la negociación de un futuro nuevo Megacanje por parte del próximo gobierno.

Y con esto se busca lograr el objetivo final de la asistencia del FMI que es – como lo dijera su directora-gerente Christine Lagarde y los funcionarios de la administración macrista – que la confianza retorne a la Argentina para que el país pueda así volver el Mercado Internacional de Capitales, es decir, para volver a endeudarse.

Son las consecuencias inexorables de la proclamada inserción de la Argentina en el Mundo Globalizado y de la Política Institucional de Gobernar con Deuda.

La tarea del gobierno Macri hasta fines del 2019 es cumplir con estos requerimientos de base del proceso de endeudamiento contando para ello con el sostén de los grandes Países Desarrollados, con la alianza del Sistema Financiero-Bancario – internacional y local – y con el apoyo y la complicidad interna de la Clase Política.

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Fuente: Infoydata



12 de agosto de 2018

Parásitos



El sector financiero es un parásito

En un mundo amenazado por la espada de Damocles de la Deuda, la banca se ha constituido como único deudor insolvente impune.

PACO RODRÍGUEZ DE LECEA / NUEVA TRIBUNA

«El sector financiero proclama que forma parte de la economía, pero no es verdad. Es algo externo, un parásito.» Lo dice Michael Hudson, economista a contracorriente. No es una idea peregrina, es algo que todos, expertos y no expertos, podemos advertir a simple vista. Los expertos, sin embargo, prefieren no verlo. Miran a otra parte, detectan “brotes verdes” en algún lado,o nos aseguran con énfasis que no hay alternativa. «Es ciencia-ficción, viven en un mundo paralelo en el que todo el mundo paga sus deudas», comenta Hudson.

...la economía enflaquece, la banca engorda...

El resultado: la economía enflaquece, la banca engorda. Tenemos organizaciones que vigilan un orden mundial impuesto por la banca: el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial. Vivimos en el delirio financiero; nunca tantos habíamos pasado tantas penurias por  la acción de tan pocos.

Todo empezó cuando la economía productiva y la economía financiera, que se suponía formaban parte del mismo orden “natural” de las cosas, intercambiaron sus papeles. La economía productiva era la locomotora que tiraba del tren. A las finanzas, que entonces tenían la connotación de públicas, se les atribuía el papel de control, de amortiguador o de freno, para evitar las tremendas sacudidas de los ciclos económicos. En algún momento a alguien se le encendió la bombilla de la privatización de la banca. Se supuso que una banca privada fuerte sería más capaz de asignar sensatamente los recursos. Que las finanzas ilustradas serían la nueva locomotora de la economía, dirigidas por algoritmos infalibles.

Este ha sido el resultado de la gigantesca operación. La intervención de las entidades globales en las jóvenes economías africanas ha sembrado el mar de pateras; su asesoramiento a las naciones europeas y latinoamericanas ha hecho retroceder la democracia, impulsado las demagogias, exacerbado las desconfianzas y los rencores duraderos, disparado la corrupción.

«El sector financiero ha tomado el control de la economía, y la oprime hasta asfixiarla,» afirma Hudson. La banca ha provocado ya la mayor crisis de la época aún incipiente de la globalización. El remedio impuesto por los expertos ha sido reflotar la propia banca mediante préstamos a fondo perdido. En un mundo amenazado por la espada de Damocles de la Deuda, la banca se ha constituido como único deudor insolvente impune.

Y sigue engordando sus activos. Vamos de cabeza a la siguiente crisis global.

Fuente: pajarorojo

15 de junio de 2018

El nuevo Stand-by del FMI



"El Fondo cumple el rol fáctico de auditor externo para garantizar a los acreedores el cobro de los servicios de intereses de la Deuda de los Países Deudores sin liquidez ni solvencia para poder cumplir con sus obligaciones, como es el caso de la Argentina..."



ROJA SOBRE EL ENDEUDAMIENTO MACRISTA Y LA VERDAD SOBRE EL ENORME "STAND-BY" DEL FMI, 

DEUDA DEL BANCO CENTRAL E INTERVENCIÓN DEL FMI 
Por Héctor GIULIANO (10.6.2018)

Ante la ineptitud, la descoordinación y la corrupción de una gestión de gobierno que no da pie con bola en materia de Finanzas del Estado y está llevando su endeudamiento público a límites inmanejables, los acreedores de la Deuda han pedido la intervención de las Cuentas Nacionales por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI). 

El Fondo cumple el rol fáctico de auditor externo para garantizar a los acreedores el cobro de los servicios de intereses de la Deuda de los Países Deudores sin liquidez ni solvencia para poder cumplir con sus obligaciones, como es el caso de la Argentina. 

Desde su asunción en Diciembre de 2015 el presidente Macri está dedicado a Gobernar con Deuda y ha convertido el Endeudamiento no sólo en la pieza central de su administración sino, a la vez, en la base de su supervivencia financiera y política. 

La administración macrista – en su tercer año al frente del Ejecutivo – sigue vendiendo a la opinión pública anuncios y expectativas a falta de poder mostrar resultados de mejoras concretas en cuanto a Inflación, Tipo de Cambio, Tasas de Interés, Precios/Tarifas racionales de Servicios Públicos, Déficit Fiscal, Inversión, Producción y Consumo, Balanza de Pagos, Salarios Reales, Jubilaciones/Pensiones y Asistencia Social, etcétera.

Esta patética falta de resultados financieros y económicos, unida al detonante de la Crisis de Deuda cuasi-fiscal del Banco Central (BCRA) y a la falta de capacidad de gobierno para manejarla explica el pedido de asistencia urgente al FMI, con la consecuente intervención directa del organismo en el control de las Cuentas Públicas.

SALVATAJE DEL BCRA

Comúnmente los préstamos del FMI al Gobierno Nacional se conceden para cubrir desequilibrios del Tesoro Nacional de corto plazo, esto es, déficits de los gobiernos de turno frente a coyunturas desfavorables de Balanza de Pagos vinculadas al Déficit Fiscal.

Pero, en este caso, se da la peculiaridad de que el crédito stand-by que se solicita con carácter de urgente no tiene la finalidad primaria de cubrir problemas de la Tesorería sino el agujero negro financiero de la Deuda a corto y cortísimo plazo del BCRA por Lebac y Pases Pasivos, esto es, que el pedido urgente al Fondo es para salvar el Déficit cuasi-fiscal del Estado. 

Para ello, el gobierno Macri necesita contar con una masa de divisas muy importante a los efectos de mostrar a sus acreedores que dispone de la ayuda internacional necesaria para poder responder a una eventual salida generalizada de los capitales golondrina que operan en el país – como ya se ha producido en los últimos dos meses – y/o garantizarles su permanencia sin sobresaltos.

Estos fondos de inversión especulativos lucran hoy en la Argentina con los márgenes de ganancia por arbitraje entre tipo de cambio y tasas de interés más altos del mundo. 


Un préstamo Stand-by de 50.000 MD cubre esta necesidad de garantía sobre el enorme stock de letras del BCRA (las Lebac) y respalda a la vez la posibilidad de su conversión gradual a títulos de mayor plazo, sean propios o del Tesoro Nacional. 
Pero sobre todo ayudaría al gobierno Macri a sostenerse en el poder hasta la terminación de su mandato a fines del 2019, tanto por la Crisis de Deuda del BCRA como por la paralela crisis subyacente de la Deuda del Gobierno Central, que es uno de los objetivos reconocidos por altos funcionarios de la propia administración macrista, como el Ministro de Finanzas Luis Caputo y el Jefe de Gabinete Marcos Peña. 

Al 31.5 el monto de las Reservas Internacionales (RI) Brutas del BCRA es de 50.100 MD pero estas reservas han sido compradas con Deuda, una deuda que aumenta el Pasivo del Banco cada vez más, que dispara un incremento astronómico de los Intereses a Pagar y que compromete con ello su existencia como Banco: son 1.21 B$ (= 48.700 MD) de Lebac y 96.900 M$ (= 3.900 MD) de Pases Pasivos netos ; en total 1.3 B$ (= 52.600 MD). 

Paradójica o sintomáticamente, la macro-devaluación producida en las últimas semanas ha servido para licuar gran parte de estos pasivos del BCRA en pesos cuando se los mide en dólares: al 30.4 el stock de Lebac y Pases era casi como ahora, de 1.38 B$ - que al tipo de cambio entonces vigente (20.6917 $/US$) equivalía a 66.600 MD: 1.33 B$ de Lebac (= 64.100 MD) más 52.200 M$ (= 2.500 MD) de Pases Netos. 

Esto implica una relevante licuación de la extraordinaria masa de deuda por Lebac y Pases del Banco – una masa de obligaciones que están en pesos – traducida a dólares, como derivado de la fuerte devaluación que se ha registrado en los últimos dos meses, que equivale así a unos 14.000 MD (66.600 – 52.600).

El cálculo de reservas propias del BCRA, sin embargo, es muchísimo menor al saldo de las reservas brutas del Banco, dando incluso un balance real muy negativo. 

Y esto es sumamente grave porque los tenedores privados de Lebac y Pases Pasivos – dado su cortísimo plazo - pueden trasladarse muy rápidamente a dólares.

El monto del préstamo stand-by, que originariamente se cifraba en unos 30.000 MD, se ha extendido a 50.000 MD, lo que constituye un crédito récord histórico para la Argentina y para el propio FMI, cosa que denota la gravedad de la situación argentina. 


Y a esto se agrega un conjunto de otros préstamos de Organismos Multilaterales de Crédito (OMC) por 5.650 MD más, acordados con el Banco Mundial (BM ó BIRF), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de Fomento (CAF).

Estos créditos, a su vez, se suman a los 2.000 MD girados días pasados por el Banco de Pagos Internacionales (BIS) de Basilea, una entidad que está integrada por los principales bancos centrales del mundo, y a dos operaciones de préstamos Repo – por otros 2.000 MD – contraídas con los Bancos HSBC y Credit Suisse.

El propósito conjunto del paquete de préstamos del FMI y los OMC es producir un blindaje de las reservas internacionales del BCRA que permita contener una salida masiva de dólares como la que se ha venido produciendo por la corrida cambiaria de los últimos dos meses; que le ha costado al Banco la pérdida de unos 12.000 MD (algo más que el 20 % de sus reservas totales).

CRISIS DE LA DEUDA CUASI-FISCAL

El BCRA fue metido durante la gestión Macri-Sturzenegger en un callejón sin salida debido a la enorme bola de nieve de la deuda en Lebac. 

Este sobre-endeudamiento mayúsculo e irresponsable, producido fuera de toda capacidad de repago del Banco y realizado a los fines de sostener la Política Cambiaria de Dólar Barato con altas Tasas de Interés, ha llevado a la mayor sangría financiera de la Historia Argentina: el BCRA tendría que afrontar hoy el pago de más de 450.000 M$ de intereses anuales (una cifra superior a los intereses que paga el Tesoro Nacional), lo que implica erogaciones de unos 35.000 M$ por mes.

La extrema gravedad de la situación del BCRA – que es la que en realidad ha movido el pedido de urgencia para salvar al Banco de lo que el propio FMI califica como quiebra técnica – ha obligado tradicionalmente a pensar en la alternativa de conversión de las Lebac en títulos de más largo plazo dado que hoy poco más de la mitad del stock de 1.2 B$ de esas Lebac está colocado a 30 días (sin contar los vencimientos de Leliq – que son letras a 7 días – y de los Pases Pasivos, a 1 y 7 días). 

Una suerte de nuevo Plan Bonex 1989 pero con la particularidad que sería voluntario y no compulsivo como aquél.

Esta posibilidad de alargamiento de los plazos hoy está inhibida por la presión extorsiva de los tenedores especulativos de Lebac y Pases, que exigen al BCRA más tasa para no irse al Dólar: la constante amenaza de pasar por el Escritorio para renovar los vencimientos o pasar por Caja para cobrarlos en efectivo.

El Banco elevó sus tasas de interés antes del último vencimiento mensual de Lebac (la subasta del día 15.5 pasado) llevándolas del 27.25 al 40 % anual pero con ello no frenó totalmente la salida de dólares – que siguen mermando las reservas internacionales – y fue forzando sucesivas intervenciones del propio BCRA y/o de Bancos Oficiales (con el BNA-Banco Nación Argentina a la cabeza) para poder seguir sosteniendo el tipo de cambio a menos de 26 $/US$. 

Este drenaje imparable de costos en divisas por salida de dólares y costos financieros en pesos por pago de altísimas tasas de interés llevó al BCRA a un punto crítico y ello explica el por qué del llamado desesperado del presidente Macri al FMI y al gobiernos de los Estados Unidos para que le habiliten de urgencia un salvataje del Banco y, a la vez, el sostenimiento artificial de su gobierno frente a la nueva crisis financiero-cambiaria en que la propia administración Macri – por sus errores y por su complicidad en el negociado de las Lebac, no por herencia recibida – se encuentra metido y sin capacidad de resolverla. 

Es por eso que este mega-préstamo pedido al FMI no es para equilibrar las Cuentas Públicas – más allá de las economías presupuestarias recesivas de rigor que el Fondo exige en estos casos – sino para salvar de la quiebra técnica al BCRA.

LA PROPUESTA DEL FMI

Dada la incapacidad y la connivencia del funcionariado macrista – y del propio presidente como Jefe de Gobierno – para manejar el problema de la crisis de endeudamiento cuasi-fiscal que esta administración ha generado, los acreedores financieros del Estado decidieron poner manos a la obra e impusieron la intervención directa del FMI sobre las Cuentas del Estado Argentino (siempre bajo la hipócrita expresión de que se trata de un supuesto “plan argentino” que el Fondo analiza y aprueba). 

Un plan que cumpla la doble función de dar salida a la crisis por sobre-endeudamiento del BCRA y que permita al gobierno Macri llegar al fin de su mandato en 2019. 

El encargado de haber dado a conocer estas pautas del FMI parece haber sido el Ministro de Finanzas, Luis Caputo: 

a) El Tesoro Nacional – con la ayuda del FMI - se iría haciendo cargo paulatinamente de cancelarle al BCRA las Letras Intransferibles que el Banco tiene en su poder como producto de la Política Kirchnerista de Pago sistemático de Deuda Externa con Terceros (Acreedores Privados y OMC) utilizando Reservas del BCRA (letras que hoy totalizan 67.100 MD). 
b) Estos pagos el Tesoro los efectuará en Pesos, no en dólares, que el BCRA utilizará para recomprar parte de sus pasivos en Lebac. 
c) El procedimiento significaría un canje indirecto de Lebac por Bonos del Tesoro, ya que el gobierno cancela las Letras Intransferibles con pesos, el Banco usa ese dinero para cancelar Lebac con los tenedores y la Tesorería repone – antes o después – los fondos usados apara pagarle al BCRA con la emisión de nuevos Títulos Públicos, es decir, colocando más Deuda.d) Paralelamente, el BCRA dejará de financiar con emisión monetaria a la Tesorería a través de sus Adelantos Transitorios al Gobierno Nacional, que hoy suman 530.400 M$ (= 21.300 MD). 
e) El BCRA iría así reduciendo gran parte de su Activo y, como contrapartida, también bajaría su Pasivo – por Lebac, Leliq y Pases – se supone en la misma proporción. 
f) El Tesoro, carente de fondos propios como para rescatar las Letras Intransferibles en poder del BCRA, se fondearía para ello no sólo en la asistencia del FMI sino, sobre todo, con la colocación de nuevos Bonos Públicos, esto es, aumentando adicionalmente su Deuda Fiscal. 


De esta manera – aunque gradualmente - se producirían tres cosas a la vez:

1. El traspaso de la deuda cuasi-fiscal del BCRA en Lebac a nuevos títulos fiscales del Tesoro, a mayor plazo (alargamiento de los vencimientos). 
2. La descarga o “sinceramiento” financiero-contable del BCRA por eliminación gradual de las Letras Intransferibles en el Activo y del mega-stock de Lebac en el Pasivo. 
3. El aumento adicional de la Deuda Pública del Estado Central no sólo por la colocación de nuevos Bonos para canje de las Lebac sino además por la nueva Deuda Externa contraída con el FMI. 


El Presupuesto 2018 prevé un aumento de la Deuda Pública de 46.500 MD, a los que se sumarían ahora el monto extra-ordinario de Nueva Deuda por el préstamo Stand-by de 50.000 MD y otro monto, a determinar, derivado del traspaso de los pasivos de Lebac del BCRA, esto es, por el pasaje de la deuda cuasi-fiscal del Banco a deuda fiscal del Tesoro (ya que las Lebac no están registradas como tales). Sin contar con las nuevas ayudas de los OMC, del BIS de Basilea y de los Bancos Privados. 

Empero, como el crédito del Fondo es – por definición – un préstamo contingente, es decir, que se lo computa como Deuda a medida que se lo utiliza; y como el reemplazo indirecto de las Lebac por Bonos del Tesoro a mayor plazo es gradual, los resultados no estarían rápidamente a la vista.

Dicho con otras palabras: que la ayuda del FMI es para que el Estado Central se endeude dos veces: una, por los 50.000 MD del préstamo Stand-by con el Fondo; y otra, por los Bonos adicionales que emita para fondear el rescate indirecto de la Lebac.

Si el primer desembolso del FMI – previsto para el 20.6, por 15.000 MD (un 30 % del total acordado) – se destinase a recomponer, reforzar para la venta y/o garantizar las reservas del BCRA, puede suponerse que el resto del préstamo se utilice como crédito puente para cubrir el bache entre rescate de las Letras Intransferibles y colocación de nueva Deuda del Tesoro. 

Pero esto último es hipotético dado que está sujeto al conocimiento de los términos del acuerdo con el Fondo, que hasta ahora se desconocen.

CONCLUSIONES PRELIMINARES

Hablamos de conclusiones preliminares porque hasta el momento sólo se conoce el anuncio oficial de la conferencia de prensa Dujovne-Sturzenegger, puesto que el Acuerdo con el FMI todavía no está firmado y – gestiones secretas mediante (no negociaciones) – falta todavía esperar la letra chica del convenio que se suscriba.

Lo que estamos viendo sería algo tan claro como infantil: la idea de vender la imagen de que ahora el FMI es bueno, que nos ayuda y que el gobierno Macri presenta su plan argentino que el Fondo analiza y luego le aprueba. Y lo aprueba justamente porque da la casualidad que está perfectamente en línea con sus recomendaciones del Informe Cardarelli de Diciembre 2017. 

Es la forma de salida en que el presidente Macri ha caído – en la mitad de su gestión – por culpa de su Política irracional de Gobernar con Deuda (sobre-endeudamiento del Tesoro y paralelo sobre-endeudamiento del BCRA), por su irresponsabilidad en el manejo de las Finanzas Públicas y por la ineptitud suya y de su funcionariado superior (bajo conflicto de intereses) en el manejo de las decisiones de gobierno. 

Y así es como sigue aumentando la Deuda Pública de la Argentina.

Lic. Héctor L. GIULIANO